Buscar

Mostrando las entradas con la etiqueta ALCOHOLISMO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ALCOHOLISMO. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 15, 2012

Ley quiere sacar a ebrios de la calle e impone horarios

El consumo, expendio, prevención, protección, rehabilitación y control de0 bebidas alcohólicas será por primera vez normado con una ley nacional en nuestro país.

Las normativas elaboradas y puestas en vigencia por los municipios en todo el país no son suficientes para evitar la reducción del consumo y en algunas poblaciones alejadas estas ni siquiera están reguladas motivo por el cual la Asamblea Legislativa decidió aprobar una nueva normativa para todo el territorio nacional que podría ser promulgada en los próximos días.

Sacar a las personas que consumen bebidas alcohólicas en vía pública es uno de los objetivos de la Ley 342 de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas que también impone un horario para su consumo que empieza a las 9.00 am y termina a las 3.00 am.

El consumo y venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años está prohibido por la ley, al igual que transitar en estado de ebriedad en compañía de un menor de edad.

Otro de los aspectos que también será regulado por la norma es la publicidad de todo tipo de bebidas alcohólicas que estará prohibida de 6.00 horas a 21.00 todos los días y que llevará mensajes que adviertan el daño que provoca su consumo.

ESTUDIO Bolivia ocupa el primer lugar en consumo de bebidas alcohólicas entre cinco países latinoamericanos, asegura el presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerza Armadas de la Cámara de Diputados, Carlos Aparicio.

Los argumentos para la aprobación de la Ley 342 se basan en los resultados de estudios realizados.

Según los estudios en Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay y Bolivia este último país ocupa el primer lugar en el consumo “problemático” de bebidas alcohólicas, es decir que ocasiona riñas, peleas y accidentes.

Aparicio manifiesta que se trata de datos alarmantes cuando a esto se agrega que nueve de cada diez estudiantes han admitido haber consumido bebidas alcohólicas en algún momento de su adolescencia y juventud. Y a estos temas, según el presidente de la Comisión, están relacionados los índices de criminalidad, inseguridad, violencia familiar y otros. El estudio fue realizado en adolescentes y jóvenes mayores de 12 años.

El conocimiento de estos datos fueron los que despertaron el interés por aprobar una normativa que pueda aportar sobre todo a la seguridad ciudadana, señala Aparicio.

La concejala de la Comisión Tercera de Desarrollo Humano del Concejo Municipal, Ninoska Lazarte, afirma que los operativos realizados han identificado que los jóvenes comienzan a beber desde los 14 años.

“Hay menores que se están iniciando en el consumo de alcohol cada vez más temprano y la sociedad lo ve como normal y eso no está bien”, manifiesta por su parte el diputado Aparicio asegurando que estos hechos luego provocan problemas a nivel de la salud, la disgregación del hogar y la destrucción de la comunidad.

Por tanto, la normativa también establece que ningún establecimiento de salud ni de educación (colegios y las universidades) pueden servir como un escenario para consumir bebidas alcohólicas.

Las disposiciones transitorias de la ley establecen que en un plazo de 60 días, luego de su publicación, el Órgano Ejecutivo deberá emitir el decreto supremo reglamentario.

Por otro lado, también determina que en un plazo de 90 días, a partir de la publicación, los gobiernos autónomos municipales, en el ámbito de sus competencias, elaborarán y aprobarán los instrumentos legales correspondientes para el cumplimiento de la presente ley. Es decir que reglamentos y ordenanzas a nivel local permitirán la aplicación de la norma a través de las alcaldías.

CUMPLIMIENTO Para el psicólogo especialista en adicciones Daniel Vázquez la nueva normativa es positiva y puede ser el principio de los cambios del estilo de vida en el país.

Sin embargo asegura que la misma puede ser incumplida tal como sucede en muchos países de Latinoamérica que cuentan con leyes de este tipo y que por falta de control se quedan en el papel.

Considera que la restricción en la publicidad en los medios de comunicación es uno de los aspectos más positivos, porque evitará que a través de esta haya una influencia para el consumo de alcohol.

Sin embargo asegura que el resto de las prohibiciones como el consumo en las calles y a ciertos horarios podría ocasionar mayores problemas de alcoholismo porque los consumidores comprarán cualquier tipo de alcohol y beberán de manera clandestina.

Además asegura que el consumo está muy ligado a la cultura y tradiciones de Bolivia ya que se bebe en todo tipo de fiestas; carnaval, graduaciones, bautizos y hasta festividades religiosas. Por otro lado también cuestiona las sanciones económicas a los infractores de la norma pues asegura que estas deben realizarce en bolivianos y no así en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) tal como establece la norma.

El psicólogo que el 2011 realizó un estudio acerca del consumo de alcohol en Cochabamba asegura que en el departamento el 72 por ciento de la población es alcohólico problema, es decir que lleva una vida normal toda la semana y beben más de 4 copas por ocasión normalmente los fines de semana provocando accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar y riñas y peleas.

Limitaciones en otros países

La Ley Contra el Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas que espera su promulgación es la primera normativa de este tipo que se ha trabajado en Bolivia.

Los países del Continente Americano y otros del Mundo ya cuentan con normativas similares para controlar el consumo del alcohol y las principales variaciones entre la normativa nacional y la de otros países está en las edades mínimas para el consumo y los horarios de expendio de bebidas.

En países como Argentina, Perú, México, Chile, Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay, Ecuador, Panamá, Cuba, Costa Rica, Honduras y Puerto Rico la edad mínima para el consumo y expendio de bebidas es de 18 años. Solamente existe una una excepción en Paraguay, país donde la edad mínima es de 21 años.

En el mundo uno de los países que tiene la normativa más flexible en cuanto a la edad que se requiere para consumir bebidas alcohólicas es Italia, donde los jóvenes están autorizados para beber desde los 16 años.

ARGENTINA

La ley que está a punto de ser promulgada en Bolivia coincide en varios aspectos con la Ley Nacional de Lucha Contra el Alcoholismo de Argentina.

Allí también se instruye que los envases de las bebidas alcohólicas lleven impresas las frases: "Beber con moderación", "Prohibida su venta a menores de 18 años".

Lo mismo sucede con la publicidad pues en este país también esta prohibido utilizar en spots la imagen de menores de 18 años y sugerir el consumo de las bebidas a estos.

Asimismo, la ley argentina también prevé aspectos socioeducativos al igual que la normativa boliviana.

CHILE

En este país las prohibiciones del horario y expendio de bebidas alcohólicas coinciden con las de la normativa boliviana que establece como máximo las 3:00 am. En ese país la normativa a dado resultado ya que a esa hora las discotecas, restaurantes, pubs y licorerías cierran sus puertas para no ser sometidos a sanciones.

COLOMBIA

La Ley Zanahoria que dio nombre a las demás restricciones, fue promulgada en 1995 en Bogotá. Zanahoria es un término colombiano para las conductas o personas sanas, usado en forma despectiva. Las restricciones de esta norma se aplican sólo a sitios públicos de expendio de alcohol, tales como licorerías, bares discotecas y la calle, y no tienen jurisdicción en clubes privados ni sobre el consumo en los hogares.

Esto ha provocado que los bares y discotecas cambien su razón social, haciéndose llamar "club" y ante los vacíos legales se han popularizado los "after party", que son establecimientos informales que funcionan en casas privadas y desocupadas donde se consume alcohol sin restricción de horarios.

PARAGUAY

De todos los países de Latinoamérica Paraguay es el que tiene la normativa con más restricciones para el consumo, pues está prohibida la venta y consumo de bebidas a menores de 21 años en todo tipo de locales. Para hacer la venta los administradores de estos lugares deben pedir al cliente el Documento Nacional de Identidad para verificar su edad.

Asimismo, está prohibido el consumo de bebidas en vía pública.

PERÚ

En el país vecino también hay restricciones para la publicidad radial, escrita y en televisión. Todas estas deben incluir mensajes no menor a un 10 por ciento del mensaje que diga que el consumo de bebidas alcohólicas es dañino para la salud.

VENEZUELA

En este país los horarios de expendio de bebidas difieren según el tipo de local. Por ejemplo, las licorerías y supermercados pueden hacer la venta de de 11:00 a 21:00 de lunes a sábado y los bares y restaurantes pueden vender las bebidas alcohólicas hasta más tarde, según las regulaciones de cada uno de los municipios, pero para ello se toma en cuenta las características de los locales y las zonas donde están establecidas.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la política más eficaz para la reducción del consumo de alcohol es el alza de los impuestos a las bebidas alcohólicas. En todo el mundo, el aumento de precio siempre hace disminuir el consumo. Según un informe de la OMS, Global Status Report: Alcohol Policy, el precio de la cerveza siempre debe ser mayor que el de una gaseosa. Y debido a que los efectos perjudiciales del consumo derivan del contenido etílico, las bebidas con mayor cantidad de alcohol deben pagar más impuestos.”

Sin embargo, esta institución recomienda otras medidas como; regular y restringir la disponibilidad de bebidas alcohólicas; promulgar normas apropiadas sobre la conducción de vehículos en estado de ebriedad; proporcionar tratamiento accesible y asequible a las personas que padecen trastornos por abuso del alcohol entre otros.

martes, julio 10, 2012

Por qué no se debe beber alcohol antes de los 16

Para los jóvenes, la diversión y las bebidas van de la mano. Pero poco saben de los efectos sobre el hígado y otros trastornos de los que pueden ser víctimas. Qué dicen los especialistas

Entre los más jóvenes, el consumo de bebidas alcohólicas no sólo es extendido, sino que es abusivo, dado que la ebriedad es entendida como un sinónimo de diversión. Sin embargo, más allá del peligro de un coma o de las posibilidades de sufrir vómitos y dolores de cabeza, los especialistas advierten de que esta práctica social puede provocar graves problemas de salud en los adolescentes.

El efecto más común, y menos visible, es sobre el hígado. "Los menores de 16 años tienen el órgano inmaduro, por lo que metabolizan más lentamente el alcohol, llevando esta situación a una intoxicación alcohólica mayor en comparación con el adulto", explica la coordinadora de Pediatría del Swiss Medical Center, la argentina Valeria Blumetti, consultada por Infobae América.

"El hígado, a su vez, se ve afectado, pudiendo provocar desde un aumento de las enzimas hepáticas (hepatitis) hasta cirrosis hepática", añade. Según detalla a Infobae América la doctora del Grupo de Trabajo sobre Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría Graciela Morales, esto se debe a que la enzima responsable de la metabolización del alcohol -la aldehído deshidrogenasa hepática- empieza a funcionar entre los 14 y 16 años, inducida por las hormonas sexuales de la pubertad.

La "madurez hepática" recién se alcanza entre los 18 y 20 años. "El alcohol pasa así más rápidamente al sistema nervioso central, provocando la sintomatología clásica que comienza con una fase de excitación, sigue con la de embriaguez y finaliza con el coma. Los adolescentes llegan en menos tiempo a la intoxicación alcohólica aguda y con menor cantidad de bebida", señala la experta.

Pero este no es el único problema asociado con el consumo precoz de alcohol. "Es causa de diversos tipos de lesiones, trastornos mentales y de la conducta, problemas gastrointestinales, cáncer, enfermedades cardiovasculares o trastornos inmunológicos", especifica Blumetti. "El alcohol produce hipoglucemia (disminución de azúcar en sangre), que también daña el funcionamiento cerebral", agrega Morales.

Y aunque los adolescentes sean más propensos a ingerir alcohol, el comienzo de esta práctica ya se registra desde los 10 años, de acuerdo con los especialistas. "El riesgo de daño del sistema nervioso central es muy alto si pensamos que, al no poder metabolizarse, el alcohol produce efectos directos a ese nivel", informa Morales.

¿Y si beben con moderación?

A diferencia de lo que se cree, la bebida moderada entre los menores de 16 años no es una verdadera solución porque no exonera de los problemas hepáticos. De todas formas, es preferible a un abuso del alcohol.

El efecto de embriaguez no solo es más rápido entre los adolescentes, sino que la eliminación también es más lenta. "Un adulto de 70 kg requiere de dos horas para eliminar de su organismo el alcohol de dos copas de vino. Los adolescentes tardan más", sostiene Valeria Blumetti.

"Los adolescentes beben grandes cantidades y es habitual que lo alternen con las llamadas bebidas energéticas, que retardan la aparición de los síntomas de la borrachera pero no la neutralizan", afirma, por su parte, Graciela Morales.

La especialista concluye que lo mejor es no ingerir alcohol hasta después de los 20 años, "por la madurez enzimática y porque los jóvenes alcanzan ya una cierta madurez psicoemocional que les permite medirse por sí mismos".

Pero dadas las presiones sociales, lo importante es ser conscientes del daño que se puede estar causando al organismo para cuidarlo y para, al menos, regular la cantidad de bebida que se consume.

domingo, julio 01, 2012

Como tratar a un alcohólico

El alcoholismo es una enfermedad que no solo afecta a la persona directamente, pero también daña al entorno familiar que intentan ayudar, soportar y tratar a la persona alcohólica.

En muchos casos los parientes no saben la manera correcta de cómo tratar a un alcohólico, o no saben cómo ayudarlo una vez que el afectado decide acudir a un tratamiento para desintoxicación del alcohol y así saber cómo tratar a un alcohólico.



Instrucciones de cómo tratar a un alcohólico

Negarse a aceptar la responsabilidad de las decisiones tomadas por el alcohólico. Con demasiada frecuencia, a los relativos del alcohólico se les dice que son la principal razón del abuso y la adicción del alcohólico.

A pesar de las circunstancias si no le pones la botella en la mano y le obligas a beber tú NO eres el culpable de su adicción o enfermedad provocada por el alcohol.

Reconocer que el alcoholismo es una enfermedad y no un fallo en el carácter del individuo. No es un mal hábito con el que la principal ayuda del alcohólico pueda terminar con el toque del dedo. El alcoholismo es una condición que requiere tratamiento o cambios drásticos durante el resto de la vida del afectado.

Acepta el hecho de que el alcohólico no puede ser forzado a acudir a tratamiento. Cuando el alcohólico admita o se quiera dar cuenta que sufre de una enfermedad provocada por la adicción al alcohol es cuando nosotros podemos guiarle y aconsejarle de como se puede tratar para dejar su adicción, como y donde encontrar centros de rehabilitación o instituciones de alcohólicos anónimos.

No elija ser un facilitador. No le facilite ni le acerque ni le mencione cualquier bebida o lugar donde la sirvan. Evita decir excusas a favor del alcohólico o permitir las suyas. Sea firme pero a la vez amoroso de la manera que lo hable o discuta con el alcohólico/a.

Si te hace falta un descanso, tómatelo. Cuando se trata con un alcohólico pueden llegar situaciones con las que ya no podemos más, si esto ocurre es recomendable que nos alejemos durante un tiempo, visitar amigos o realizar alguna actividad que nos despeje la mente.

A la larga esto te ayudará a mantener un mejor balance emocional, y una mejor posición a la hora de ayudar a la persona afectada por el alcohol cuando decida que le hace falta ayuda o llegue hasta el punto que acepte que le lleves a tratamiento.

Obtenga soporte para consigo mismo. Hay muchos centros y comunidades que tienen soporte para quien lo busca y acuda a las reuniones convocadas por el centro. Puede encontrar centros de reunión en su zona buscando en la web de alcohólicos anónimos. Estos centros o grupos pueden ser de gran ayuda y le darán fuerza emocional, aprenderá maneras de ayudar a la persona alcohólica y realmente creer en lo que estás haciendo para ayudar y tratar a la persona afectada.



Consejos y Precauciones

Siempre sea realístico. Si el abuso del alcohólico llega hasta ser físicamente peligroso para nosotros debemos retirarnos de esta situación.

Si el alcohólico/a presenta peligro real físico para nosotros o a ellos mismos, debemos llamar a las autoridades inmediatamente. No intentes intervenir sin la presencia o apoyo de profesionales.

No existe cura para la adicción al alcohol. En el mejor caso, el alcohólico se recuperará lo suficiente como para llevar una vida completamente normal sin la necesidad de beber, de todas maneras la tentación siempre estará presente en la vida del alcohólico. Evita referirse a la persona como curada.

miércoles, junio 13, 2012

Alcohólicos, La solución que crearon ellos mismos

Fue a regañadientes. Tuvo dos accidentes cuando conducía ebrio y al llegar el momento de renovar su licencia de conducir, la Dirección de Tránsito envió a José Carlos a Alcohólicos Anónimos (AA). Sus colegas taxistas se reían por lo bajo, pero le aconsejaban: “A qué vas a ir para allá”. Todos imaginaban un sitio gris y lleno de desastrados seres ojerosos, vencidos, deprimidos y con las ropas ajadas por haber estado tirados en la calle. En suma, pensaba que iba a un lugar lleno de borrachitos que atravesaban o fingían estar en una transitoria pausa con el alcohol.
Un mes demoró en decidirse a asistir a la primera reunión hasta que el 21 de mayo llegó, a las 19:30, a una sencilla y pulcra sala en la calle Santa Bárbara No. 79. Quedó impresionado. En la tercera reunión reconoció que era un alcohólico y empezó a seguir un programa que empezó hace 77 años y ha probado ser el más exitoso para dejar de beber.

LO QUE VIO JOSÉ CARLOS
Tomó asiento en una de la veintena de sillas que están dispuestas en círculo. En las paredes vio cuadros en los que se lee: “Piense, piense, piense” y “Hágalo con calma”. Observó a los asistentes. Definitivamente, estos alcohólicos no lucen como borrachitos de la calle. Se ven pulcros y su elocuencia no es abrumadora, sino cálida. Los maletines y mochilas indican algunos que vienen directamente del trabajo. No falta alguna mujer joven acompañada por su pequeña hija. El segundo impacto es el rito del comienzo de la reunión. Todos se ponen de pie y se toman de las manos. Es extraño para el taxista sentir la mano de un hombre. Esa calidez parece ir directamente al corazón. Entonces vienen estas palabras, que se recitan en coro: “Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.

ASÍ SE EMPIEZA A SENTIR
Después, la persona que dirige la reunión pregunta si alguien quiere ‘dar sus 24’. Se refiere a un relato breve acerca de las últimas 24 horas. Siempre hay alguien.
-“Hola, me llamo Sonia y soy alcohólica”
-“¡Hola, Sonia”!, responde el grupo.
-“Gracias al grupo y al ser superior, no he tomado ni una gota en estas 24 horas”.
-“¡Ánimo y adelante, Sonia!”, se oye retumbar en la sala.
Así, sucesivamente, los integrantes describen el logro de esas 24 horas. No prometen nada para las siguientes 24, tal como dicen los principios de Alcohólicos Anónimos. Todos conocen de sobra las promesas de dejar de beber que el alcohólico ha realizado a médicos, sicólogos, religiosos, esposas, hijos e hijas, jefes y novias. Entre ellos no se pueden mentir.

MÁS QUE TESTIMONIOS
Julio empieza a compartir su historia. Empezó a los 11 años, cuando un tío le dio un vaso de cerveza mientras le decía que los hombres toman. No le gustó el sabor, pero sí el efecto. Se sintió seguro y empezó a charlar con una primita que le agradaba. No tardó en considerar al alcohol como su mejor amigo. A los 12 años ya tomaba las sobras de los mayores. Robó una botella de guinda y salió a beber con amigos. No recuerda cómo apareció con la nariz rota. Fue su primera laguna mental, que en AA es considerada como un indicador claro de que se padece de alcoholismo. Antes de los 13 escapó de su casa y trabajó en una maderera. Su pago semanal aguantaba solo el fin de semana, que pasaba entregado a borracheras.
Carla viene de una familia de madre golpeadora y padre golpeador. Eso parecía una excusa, pero sus dos hermanos, que vivieron en el mismo ambiente, no son alcohólicos. Se emborrachó por primera vez a los ocho años y luego a los diez. A los 16 tuvo su primera laguna mental. Desde entonces fue considerada la oveja negra de la familia. Al poco tiempo, durante una borrachera, fue violada. Siguió bebiendo, pero no podía soportar que un hombre le ofreciera una copa porque empezaba a golpearlo. Al tiempo tuvo su primera hija, pero el problema no desapareció. “Un día llegué borracha y mi hija vino a abrazarme y la empujé. Me encerré en el cuarto, boté las cosas y me quedé dormida. Ese día supe que tenía problemas con el alcohol”. Pero siguió bebiendo. “No me molestaba que mi hija llorara. Un día me dijeron que ella estaba mal, con diarrea. No me importó. Después supe que su apéndice estaba a punto de reventarse. Así decidí que debía dejar de beber”.
El deseo de dejar de beber es el primer paso y el único requisito para ser parte de AA. No sirve “el deseo de querer dejar de beber”.

DE DÓNDE VIENEN TANTA FRANQUEZA… Y LUCIDEZ
“Quiero dejar de beber”. Este importante paso puede conducir a una desintoxicación, a una consulta médica, a una terapia sicológica, a visitas al curandero o a la búsqueda de la religión. Hay quienes han resuelto su problema con estos procedimientos. En AA se aplican 12 pasos. El primero consiste en admitir la impotencia ante el alcohol y que sus vidas se volvieron ingobernables. Este reconocimiento implica entender que el alcoholismo es una enfermedad, tal como hace más de 60 años lo ha declarado la Organización Mundial de la Salud. Es, además, una enfermedad incurable, progresiva y mortal. El hígado, el corazón, los intestinos y el sistema nervioso sufren daños graves. Además, el alcohólico necesita beber cada vez más.


Ángel dice, mientras señala sucesivamente el estómago y la cabeza: “La enfermedad está aquí y aquí”, es decir, tanto en la mente como en el cuerpo. Ángel lleva 19 años sobrio y ha sido padrino de algunos ‘novatos’ en AA. El padrino se encarga de guiar al recién llegado en el programa de 12 pasos. Según su experiencia, el problema más frecuente es la negación. Por eso los testimonios no son simples historias tristes. Son un espejo múltiple en el que el alcohólico se reflejará de una u otra manera, con algún detalle u otro.
Tanto el segundo como el tercer paso requieren de un poder superior. Puede ser Dios para unos, un orden supranatural para otros, una idea perfecta para los más inclinados a la filosofía o una energía universal. “Llegamos a creer que un poder superior a nosotros mismos puede devolvernos el sano juicio” y poner las voluntades y vidas al cuidado de ese poder superior, son la antesala para admitir ante ellos mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de los defectos propios. “Es como la confesión que se utiliza en la religión”, explica Ángel. Después de estar dispuestos a dejar que Dios, como ellos lo conciben, los libre de sus defectos de carácter, lo pidieron claramente.
El siguiente paso consiste en hacer una lista de todas las personas a quienes habían ofendido para reparar el daño causado. Puede ser devolver el dinero sustraído, disculparse por las palabras hirientes o confortar a quien lastimaron.


El inventario personal suele ser doloroso. “Empecé a beber desde que murió mi hijo. Culpé a mi suegro, a su madre”, dice Efraín. Otros, como Verónica, advierten que cuando se aleja del grupo, la gratitud se duerme. “Vivo con una madre que grita mucho y yo tengo varios defectos de carácter. Estoy aprendiendo a ser madre, pero estoy orgullosa de dejar las copas”, dice. Sus palabras son un cumplimiento de ese décimo paso.


Jorge lo dice de otra forma: “Si no soy feliz, vuelvo a beber. Tengo que aceptar el pasado y el presente. Si sufro, vuelvo a beber, porque yo me inventaba sufrimientos: ‘Mi papá murió’ o ‘no pude estudiar’. Bueno, ya, hacé algo por vos. Pero nadie puede hacer algo solo, sin ayuda es imposible. Estoy aquí porque quiero vivir una vida plena. Antes pensaba que los que bebían eran pobres cojudos y que el alcohol era para los opas, para los que no estudian. Y que uno bebe hasta los 40 y de ahí para”, reflexiona.
Cada día, después de ‘dar las 24’ se sugiere un tema de reflexión. Hay muchos. Uno de ellos es ‘Todos somos iguales’. La sugerencia dispara en Jorge el recuerdo de su primera visita a AA, en Lima. “Llegué a un lugar de millonarios. Todos tenían corbata y algunos hasta yates. Yo llegué de la calle, mal vestido y hediondo. Pero me abrazaron y me trataron bien”.


La reflexión, la oración y la meditación buscan mejorar el contacto consciente con Dios. Es el paso 11. El último paso consiste en ayudar a otros. Cuando fallan otras actividades, trabajar con otros alcohólicos asegura la inmunidad a la bebida. “Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una comunidad desarrollarse a nuestro alrededor, es una experiencia que no querrás perderte”, dice el libro que constantemente leen. Ellos saben que pueden ayudar mucho.

También lo han entendido instituciones como Tránsito, que ha enviado a quienes conducían ebrios a asistir a 15 o 30 sesiones en Alcohólicos Anónimos. Cinco se han quedado en el grupo. Asistieron al menos unas 50 personas desde octubre de 2011. La Defensoría de la Niñez del distrito 1 empezó a dar talleres en colegios donde los directores detectan problemas de alcohol. Los directores y profesores suelen escuchar a chicos de 13 años que van a salir a ‘tomar unas chelitas’, cuenta una de las asistentes. La reacción es el taller. Si hay algunos que ya tienen problemas, la sicóloga Nancy Toledo toma la posta y no es raro que pida la participación de Ángel, de AA. El Viceministerio de Defensa Social, a través de la jefatura de Prevención Holística, que ejerce Sandra Hensler, también visita los colegios. Participan integrantes de AA y Copenal, una instancia de coordinación que reúne a varias instituciones dedicadas a prevenir el abuso de drogas y alcohol. Siguen una planificación anual en la que han incluido los talleres en colegios como una de sus herramientas.

La efectividad de los 12 pasos es reconocida. Ángel lleva 19 años sobrio. José Carlos ha cumplido una semana. El domingo antepasado estuvo en una fiesta en San José, con su novia. “Vi a los demás borrachos, como si estuviera yo en otro lado. Tomé puro refresco”. El lunes, José Carlos pudo decir, al octavo día de su visita: “Hola, soy José Carlos. Soy alcohólico. No he bebido nada en estas 24 horas”.

1.000
Integrantes de AA en todo el país en recuperación.
50
Es el número de grupos en Bolivia. Teléfonos de contacto:
La Paz: 2000003 - 2313157
Cochabamba: 4525511
Potosí: 6242397 - 6223904
Oruro: 5235222
Sucre:71155773
Tarija: 6639000
Santa Cruz: 3329720
Beni: 72833621

domingo, junio 10, 2012

El alcoholismo 'consume' al 10% de la población

Marcela, Ángel y Joaquín no solamente tienen en común su amistad, sino también un grave problema: el alcoholismo, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) está considera como una enfermedad letal parecida o peor que el VIH-Sida, el cáncer o la diabetes.

Es una realidad que no se puede ocultar en la sociedad. Marcela empezó a beber a sus 14 años y desde esa edad, dice que su principal problema con el alcohol fueron las "lagunas mentales" que le ocasionaba el trago, porque se perdía completamente y al otro día no sabía lo que había hecho. Sin embargo, hace el esfuerzo en recordar un episodio que le marcó la vida y que fue el detonante para alejarse del vicio. “Me dijeron que llegué a la casa complemente ebria y le falté el respeto a mi hijo con mis palabras y mis actos, de una forma que usted no se imagina”, rememora.

Aunque Ángel comenzó a beber a los 15 años, fue a la edad de 18 lo que vivió su peor pesadilla en el "mundo del alcoholismo". En estado de ebriedad completa, Ángel, después de salir de una fiesta conducía a toda velocidad el vehículo de su padre y desgraciadamente terminó en un grave accidente de tránsito. Chocó, destruyó el motorizado e hirió a sus amigos y familiares que iban a bordo del motorizado. De ese modo, se alejó de las bebidas alcohólicas.

Joaquín, a sus 18 años, era un joven "normal", bachiller, iba a la universidad, tenía una corteja, amigos y, sobre todo, dinero en la billetera para gastar; sin embargo, fue atrapado por las "garras" del alcoholismo y sumido hasta el abismo. Bebía hasta perderse y no sabía lo que hacía. “El alcohol llegó a quitarme todo lo bueno que había conseguido”, recuerda con mucha nostalgia.

Casi el 50% de la población boliviana consume alcohol. Como Marcela, Ángel y Joaquín, el 4% de la población del mundo tiene problemas con el alcohol y en Bolivia se estima que el 10%, cuyo porcentaje es un aproximado sacado de los países vecinos porque no hay datos oficiales. De acuerdo a estudios realizados por el Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin Bolivia) en el país, existe una tendencia marcada en cuanto al consumo de alcohol se refiere. En los últimos 15 años el número de consumidores de bebidas alcohólicas se ha mantenido; sin embargo, llama la atención que casi la mitad de los bolivianos consumen alcohol actualmente. Otro hecho preocupante es la cantidad de mujeres fumadoras que va en ascenso cada año, mientras que los varones mantienen no aumentan, ni tampoco disminuyen. En 1992 había un 42% de bolivianos mayores de 18 años consumidores de alcohol, mientras que en 2010 se llegó a 45%, señala el informe elaborado por Franklin Alcaraz, director ejecutivo de Celin Bolivia. Sin embargo, Marcela, Ángel y Joaquín, aparte de tener en común la amistad y la misma enfermedad, también comparten el programa de Alcohólicos Anónimos (AA).

¿Qué es Alcohólicos Anónimos? El coordinador de información de Alcohólicos Anónimos (AA), Ángel N., sostiene que doble A es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia. El único requisito para ser miembro de AA es querer dejar de beber. "No se pagan honorarios ni cuotas, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. No estamos afiliados a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución", explica. A decir de Ángel, en AA tratan de seguir “El plan de las 24 horas”, que consiste en mantenerse sobrios únicamente las 24 horas presentes. Tratan de vivir simplemente un día a la vez sin beber. "Si sentimos el deseo de no beber no cedemos ni luchamos contra ese deseo, simplemente decidimos dejar ese trago para mañana, dice. Pero ¿qué ocurre en la primera reunión? Esta puede tomar diferentes formas; no obstante, en cualquier reunión, escuchará a alcohólicos hablar acerca de los efectos que la bebida que tuvo en sus vidas y en sus diferentes personalidades de las medidas que tomaron para ayudarse a sí mismo y de las formas que hoy llevan sus propias vidas. Pero ¿cómo saber si una persona es alcohólica? Ángel dice: "Cuando empiezas a beber y no puedes pararla, no te acuerdas de nada, decís nunca más voy a beber y niegas ser un alcohólico. La persona que tiene estas cuatro características es alcohólica.

AA con resultados positivos. Desde octubre del 2011 hasta la fecha han asistido unas 60 personas a doble A., de las cuales 9 se han quedado. Con el ministerio de Defensa Social se ha trabajado

En dos años, han capacitado sobre alcoholismo y han logrado capacitar unos 5.000 profesores de diferentes unidades educativas fiscales del área urbana y rural. También han trabajado en todos los cuarteles del Ejército, capacitando a los militares. Hoy en su aniversario a nivel mundial, el mensaje es que “Alcohólicos Anónimos es un lugar indicado para las personas que tienen problemas de alcoholismo".

Importante
Los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos (AA)

1.- Admitimos que éramos incapaces de afrontar solos el alcohol, y que nuestra vida se había vuelto ingobernable.

2.- Llegamos a creer que un poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio.

3.- Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida a Dios.

4.- Sin temor hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.

5.- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.

6.- Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase los defectos de carácter.

7.- Humildemente pedimos a Dios que nos librase de nuestras culpas.

8.- Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos dispuestos a reparar el mal.

9.- Reparamos directamente el mal causado a estas personas cuando nos fue posible.

10.- Proseguimos con nuestro examen de conciencia.

11.- Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios.

12.- Tratamos de llevar este mensaje a otras personas, y practicar estos principios.

Fuente: Alcohólicos Anónimos

Marcela /Miembro de Alcohólicos Anónimos
Le falté el respeto a mi hijo por ebria

Empecé a beber cuando tenía 14 años y ya a los 17 inició mi "carrera" alcohólica. Bebía cuatro veces al año, hasta que me dignosticaron como alcohólica. Tenía lagunas mentales porque me olvidaba de todo cuando estaba ebria, es más, empezaba beber y no la paraba. El detonante de todo fue que en una borrachera le falté el respeto a mi hijo que en ese entonces tenía 22 años. No me acordaba nada de lo que le había dicho y hecho. Llegaba a un hospital después de haber consumido bebidas alcohólicas para desintoxicarme y eso fue lo que marcó mi vida. Tengo tres hijos y hace tres años he dejado de consumir bebidas. Desde que llegué a Alcohólicos Anónimos (AA), he dejado de sufrir.

Ángel/ Miembro de Alcohólicos Anónimos
Choqué el vehículo de mi padre

La primera borrachera que más recuerdo fue a mis 15 años en una fiesta de promoción. Después a mis 18 años, ingresé a un centro de estudio donde empecé a realizar mi carrera técnica y luego a hacer mis prácticas en una empresa. Fue ahí donde empecé a consumir bebidas alcohólicas de manera más frecuente porque cada fin de mes que nos pagaban el sueldo me iba a beber con mis amigos. Ahí empezó a pasar algo diferente en mí, tenía más facilidad para hablar, conquistar, bailar y hasta pelear, algo que de sano no lo hacía. El detonante fue haber chocado el vehículo de mis padres y hasta ahora no recuerdo cómo pasó.
De ese modo, llegué a formar parte de Alcohólicos Anónimos.

Joaquín/Miembro de Alcohólicos Anónimos
A causa del alcohol lo perdí todo

Yo llevaba una vida “normal”, como casi todo joven de 18 años lleva, estudiaba en la Universidad, tenía mi “corteja”, jugaba fútbol los fines de semana y también tomaba mis “traguitos” con mis amigos y amigas... Normalmente los viernes, bueno eso al principio. Al llegar a mis 19, 20, 21 años, el alcohol había ingresado lenta, sutil y progresivamente en mi vida, y fue en esta etapa que empecé a tener ciertos “problemillas”con mis actividades que más me gustaban realizar. El alcohol me había quitado todo lo que yo más quería, y todo lo que más me gustaba, el estudio, el fútbol, la relación con la familia, el amor... Y Alcohólicos Anónimos me puso en condiciones para recuperarme y recuperar lo perdido.

miércoles, mayo 30, 2012

Consejos para prevenir y soportar la resaca

Pasó el fin de semana, estuvieron de fiesta, bebieron bastante y muchos son los que dicen: “Nunca más”.

La cuestión es que siempre habrá otro fin de semana y otro festejo. Los amigos volverán a llamar y si la moderación no es parte de sus planes, la mañana siguiente vendrá acompañada de una “buena” resaca.

A continuación podrá leer algunas recomendaciones para el antes y después de la fiesta con el fin de prevenir la resaca, o al menos poder sobrellevarla mejor.

De acuerdo a la nutricionista Brenda Áñez, el malestar después de una noche de copas se produce por el etanol, que no es más que el alcohol que contienen las bebidas que ingerimos.

“El etanol tiene propiedades diuréticas, lo que significa que te hace ir al baño con mayor frecuencia provocando deshidratación y esto puede desembocar en dolores de cabeza y náuseas”, dijo Áñez.

En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación.

Las bebidas que contienen el mayor número de toxinas son el vino tinto y los destilados como el brandy y el whisky.

En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación. Añez agregó que “el vino blanco y las bebidas blancas como el ron o el vodka contienen menos impurezas y provocan resacas más benévolas”. Sin embargo, cuando se mezclas bebidas, las toxinas se juntan y ésta es la manera idónea de asegurarte la mejor de las resacas.

comer algo siempre

Áñez recomienda no beber con el estómago vacío. Es recomendable comer algo sólido, como un buen plato de pasta, antes de empezar a beber. Un vaso de leche entera también puede ayudar en la absorción del alcohol.

alternar bebidas

Intenta alternar cada trago con un vaso de agua sin gas o un jugo de frutas. Esto ayudará a mantenerte hidratado y puede reducir el consumo de alcohol. Las gaseosas y la cerveza aceleran la absorción del alcohol.

importante

Si fuera posible, toma bebidas blancas y evita el whisky y el vino tinto. Y, sobre todo, no mezcles.

dejar de beber

La nutricionista recomienda intentar dejar de beber pronto. Cuanto antes termines de beber, más tiempo le darás al organismo para que elimine el alcohol antes de la mañana siguiente.

para recordar

Si estás bebiendo en algún local también es recomendable caminar. El aire fresco te ayudará a despejarte.

Recuerda beber un par de vasos de agua antes de acostarte para compensar la deshidratación.

Durante el día bebe tanta agua como te sea posible. Deja a mano una botella de agua cerca de tu cama.

vitaminas naturales

Así también Áñez recomienda beber zumo de fruta fresco, por su alto contenido de vitaminas.

“Si te duele la cabeza, seguramente necesitarás tomarte un analgésico; opta entonces por un paracetamol soluble, que es más suave para el estómago, sobre todo si tienes náuseas”, dijo la nutricionista.

evitar energizantes

Evita la cafeína (té, café, bebidas energizantes). Aunque la cafeína puede otorgar un sentimiento de mejora temporal, contribuye a la deshidratación y cuando se vaya el efecto, te sentirás peor.

En India sólo se puede beber con autorización

Las autoridades de Bombay decidieron desempolvar una vieja ley que prevé un permiso especial para los consumidores de bebidas alcohólicas, que tendrán que pagar para consumir sin problemas.

Todo aquel que sea sorprendido bebiendo aunque sea una cerveza sin la autorización requerida puede ser objeto de una fuerte multa, o incluso una condena a un máximo de cinco años de cárcel, refirió la prensa india. “De ahora en adelante, beber sin licencia será un delito como conducir sin permiso”, comentaron irónicamente algunos diarios de Bombay.

La nueva política prohibicionista, introducida por la administración local encabezada por un partido hindú-nacionalista, se implementó cuatro días después de la irrupción de la Policía en un festín a base de alcohol y drogas, donde fueron arrestadas unas cien personas.

El consumo de alcohol está regulado por una ley de 1949 que se llama Bombay Prohibition Act, nunca aplicada al pie de la letra, sobre todo en lo que se refiere a los bebedores particulares.

Pero después de la irrupción en el local de la famosa playa de Juhu, donde viven las estrellas de Bollywood, la Policía decidió exhumar el viejo reglamento nunca aplicado. La medida prevé una suerte de patente para los bebedores de alcohol, que se obtiene contra el pago de una módica tasa.

Para el permiso vitalicio se paga unos 19 dólares y para el anual unas cien rupias. También se prevé un “pase diario” por la irrisoria cifra de dos rupias, en el caso de los licores indios, y de cinco para los extranjeros.

martes, mayo 29, 2012

Señales de alerta antes que la bebida lo atrape

El número de personas que sufren de alcoholismo en el país va en aumento, una situación común y aceptada por la sociedad, pero que puede llevar a la adicción provocando graves daños para los consumidores y su entorno. Conozca algunas señales que le pueden ayudar a saber si usted o alguien cercano está al borde de este mal hábito. Antes cabe resaltar el informe del 2011 que presentó el sector lechero (Fedeple) en cual se constata que cada boliviano toma 42 litros al año de leche, frente a 48 litros de cerveza al año.

Hábito peligroso. Según destaca la médico internista y especialista en tratamiento de adicción con láser, Miriam Illesca, una de las primeras causas que puede conducir a la adicción son los hábitos. "En Santa Cruz la gente acostumbra reunirse especialmente los viernes para compartir además del churrasquito una cervecita, entonces empiezan por necesitar la bebida cada viernes y luego ya necesitan beber el miércoles, los hábitos de frecuencia de la bebida puede inducir a una adicción", señala.

El rol del entorno. Otro dato que Illesca enumera para tomar en cuenta en una conducta adictiva, apunta al factor genético, ya que según la explicación puede ser hereditario de los padres o familiares, "También puede ser influencia de los padres que beben y los jóvenes aprenden de ello, aquí puede ser genética condicionada por el medio ambiente, o se juntan con los amigos y beben hasta que se vuelve una adicción", enfatiza al señalar al medio ambiente como un factor muy influyente.

Poner un freno a tiempo. La especialista, que en este artículo enumera algunas pautas para reconocer que usted o alguien cercano está al borde del alcoholismo, también sugiere como primera medida para hacer frente a la adicción, saber reconocer que uno está ante el problema. "El paciente alcohólico debe reconocer que lo es, después debe pedir ayuda médica de un psiquiatra y un médico internista para que se le haga un chequeo y por último mejor si asiste a algún centro de ayuda, ya que es uno de los tratamientos que ha dado mejor resultado", sostiene.

Apoyo y una opción. Por otro lado, Illesca manifiesta que el apoyo de la familia es fundamental tanto en el sentido de la comprensión, paciencia y estimulación. Ahora bien, existe una infinidad de tratamientos avanzados para tratar los casos de adicción en todos sus niveles, en Santa Cruz el Centro de Medicina Integral y Ortomolecular (Cemior) propone el tratamiento con láser con resultados hasta en una semana. ( Inf: 3er Anillo Interno., entre Alemania y Mutualista, calle Los Mangos # 80).

1 Síndrome de abstinencia.Tome en cuenta si comienza a sentir irritabilidad, temblor de las manos, mal carácter, deseo compulsivo de beber alcohol e incluso puede sintomatizar ciertos malestares como dolores de cabeza y hasta diarrea. Son síntomas que debe saber detectar a tiempo.

2 Querer más. Preste atención si luego que pasa la euforia del alcohol que dura dos días quiere volver a beber. Incluso se llega a la necesidad de querer tomarse una cerveza para sentirse mejor o aliviar el nerviosismo, un indicio que también se debe ver como alerta.

3 Perderse completamente. Otra característica que alerta la adicción es cuando la persona bebe demasiado y no sabe dónde estuvo, ni lo que hizo. Un sintomatología que no se debe descuidar ya que le podría ayudar a detectar y frenar una posible adicción.

4 Gastos elevados. Prestar atención a la situación financiera de un posible adicto al alcohol es muy importante: el gasto que conlleva satisfacer su necesidad termina por generar problemas financieros, deudas y falta de pago en servicios, debido a que pierden noción del derroche de dinero que significa su adicción.

jueves, mayo 24, 2012

En Sudamérica y el Caribe se bebe más alcohol que en Centroamérica

La prevalencia del consumo de alcohol en Sudamérica y el Caribe es mayor que en la región formada por Centroamérica y México, según los resultados de una investigación que por primera vez analiza en profundidad esta temática a nivel latinoamericano.

"América Latina no es homogénea" en cuanto a la ingesta de bebidas alcohólicas, afirmó el investigador Carlos Sojo, responsable del estudio por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Cuando se estudia esta cuestión surge una clara diferenciación entre el norte y el sur de Latinoamérica.

Así, partiendo de que en promedio el 60 % de la población de la región consume alcohol (al menos un vez al último año), la investigación detalla que en México y en todos los países centroamericanos se consume por debajo de esa proporción (cinco de cada diez personas, frente a más de seis por cada diez habitantes en Sudamérica y el Caribe).

Visto desde la perspectiva de la población abstemia, El Salvador es la que más tiene (38,9 % de la población), seguido de México (29,1 %), Nicaragua (23 %), Costa Rica (17 %) y Brasil (10,9 %).

En el extremo opuesto se encuentran Colombia, con sólo un 4,2 % de abstemios, República Dominicana (5,6 %), Perú (6,1 %) y Venezuela (6,7 %).

La investigación -basada en encuestas nacionales en siete de los nueve países analizados y en encuestas en las mayores ciudades en los casos de Brasil y México- revela que el consumo promedio de alcohol puro en América Latina es de 5,5 litros al año, lo que es considerado bajo frente a los 13 litros de Europa, los 9,8 litros de Canadá y los 9,4 litros de Estados Unidos.

Por países, Venezuela es el país donde más litros se consume (8,9 anuales por persona) y le siguen República Dominicana (8 litros), Brasil (6,9), Colombia (6,3), México (4,8), Nicaragua (4,2), Costa Rica (3,9), Perú (3,7) y El Salvador (2,6).

Sojo comentó que gran parte de la diferencia entre países se explica por la incorporación de las mujeres al grupo consumidor de alcohol, aunque se trata de un fenómeno menos marcado en Centroamérica y México con respecto a Sudamérica y el Caribe.

Sin embargo, el consumo de alcohol es claramente un hábito "masculino", pues los hombres toman en general cuatro veces más que las mujeres.

Esta diferencia, sin embargo, se reduce a sólo una mujer por cada dos hombres en los países sudamericanos y caribeños, según los datos ofrecidos por la Flacso, que defendió la independencia de todas las etapas de elaboración del informe a pesar de que éste fue financiado por la industria cervecera.

miércoles, marzo 28, 2012

OMS: Europa es el mayor consumidor de alcohol en todo el mundo

Los europeos consumen más alcohol que los ciudadanos de ninguna otra parte del mundo. En concreto, el equivalente a 12 litros y medio de alcohol puro por adulto al año o tres bebidas al día. Así lo refleja un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) copatrocinado por la Comisión Europea, que revela que Europa tiene el "dudoso honor" de duplicar en 15 años el consumo medio de alcohol en el mundo.

"El dudoso honor europeo de haber duplicado la media global de consumo de alcohol está claro, con conocidas consecuencias sanitarias para los bebedores, las personas que les rodean y la sociedad en general", señala la directora regional para Europa de la OMS, Zsuzsanna Jakab, para quien el mensaje de este informe es que "la carga de enfermedad relacionada con el alcohol en Europa es evitable".

Según este documento, las variaciones sociales, culturales, geográficas y económicas entre los diferentes países de la UE han llevado a distinguir cuatro grupos: este y centro-este de Europa, centro-oeste y oeste de Europa, los países nórdicos y el sur de Europa, con diferentes consumos, patrones y tendencias.

Esta diferencia revela que el mayor consumo de alcohol se realiza en el este y centro-este de Europa, con 14 litros y medio de alcohol puro por adulto al año, en comparación con los casi 12 litros y medio del centro-oeste y oeste de Europa; los 11,2 litros del sur de Europa y los casi 10 litros y medio de los nórdicos.

Cuando se tienen en cuenta los indicadores de consumo peligroso de alcohol -la proporción de bebida que se toma fuera de las comidas, en lugares públicos o el consumo por atracones (´binge drinking´)- el este y centro-este de Europa alcanza la mayor puntuación, 2,9 en una escala que va desde el 1 como el registro de menor daño hasta el 5 como la puntuación que señala el consumo más dañino. Le siguen países nórdicos (2,8); el centro-oeste y oeste europeo (1,5) y sur de Europa (1,1).

El este y los países nórdicos aumentan su consumo

Aunque el consumo europeo del alcohol per cápita se ha mantenido casi constante durante la pasada década, a nivel subregional los países nórdicos y el este de Europa han experimentando un incremento del consumo de alcohol entre los adultos, mientras que ha bajado en el oeste y el sur del continente.

Según este informe, las tasas de mortalidad asociadas al alcohol fueron de 57 por cada 100.000 para los hombres y de 15 por cada 100.000 para mujeres en 2004. También las tasas subregionales de mortalidad varían ampliamente, desde los 129 hombres y 27 mujeres por cada 100.000 en centro-este y este de Europa, hasta las tasas más bajas de 30 hombre y 10 mujeres en el sur de Europa.

Además de estas diferencias generales, las tendencias subregionales específicas influyen en las causas de estas muertes. Así, son más las muertes en centro-este y este de Europa causadas por enfermedades cardiovasculares -excepto la enfermedad cardiaca isquémica- y las heridas. Esto está relacionado con la gran cantidad de alcohol que se consume en estos países y la irregulares sesiones de gran consumo.

En los países nórdicos son proporcionalmente más frecuentes los fallecimientos por desórdenes neurológicos y mentales, debido a la alta prevalencia de alcoholismo y desórdenes relacionados con el consumo de este producto. Por su parte, el cáncer es, proporcionalmente, más frecuente en el sur de Europa, donde los niveles de consumo era considerablemente más alto hace dos décadas y el cáncer necesita tiempo suficiente para desarrollarse.

Daños a terceros
Además de provocar daños a uno mismo, el consumo de alcohol afecta a otras personas. Según una revisión de datos de 2004, unas 5.500 muertes de hombres de todas las edades en la UE y de 2.000 muertes de mujeres podrían atribuirse al consumo de alcohol de otros, siendo las principales causas de fallecimientos y heridas los accidentes de tráfico, seguidos por la violencia como segunda causa.

Por su parte, el sur de Europa muestra la mayor proporción de consumidores de alcohol que perjudican a otros ciudadanos, en comparación al daño total relacionado con el alcohol que se registra en esta subregión medido por muertes. Sin embargo, en centro-este y este de Europa los cálculos revelan la mayor proporción de accidentes con vehículos de motor atribuibles al consumo de alcohol.

Este informe, titulado ´Alcohol en la UE´, apunta una serie de políticas coste-efectivas de éxito probado para reducir estas tasas, entre ellas el aumento de los impuestos sobre el alcohol, la reducción de la disponibilidad y las restricciones en su venta.(tomado de elmundo)

lunes, febrero 20, 2012

El alcohol y sus consecuencias en la salud

En Bolivia, los hechos de tránsito se encuentran dentro de las diez principales causas de mortalidad, que se producen bajo efectos de la ingesta de bebidas alcohólicas.

Las estadísticas reportan que la violencia sexual, de género, violaciones, crímenes y otros, son producto del consumo de drogas y alcohol. Los efectos del alcohol etílico sobre el organismo por ser una sustancia tóxica directa, llevan a carencias nutricionales y tiene un efecto sedante.

Los efectos sobre los principales sistemas del organismo que son acumulativos e incluyen alteraciones en el aparato digestivo, entre las más comunes son: las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica, la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en el sistema nervioso central y periférico. Pueden llegar a presentarse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, conocido como el síndrome de abstinencia alcohólica que es grave, y luego el "delirium tremens", que puede ser mortal.

Asimismo afecta al corazón que puede provocar aumento del tamaño, en consecuencia presentará dificultad respiratoria, hinchazón del cuerpo y crecimiento del hígado, provocando a la larga la cirrosis hepática.

El alcohol durante el embarazo puede desencadenar en el síndrome alcohólico fetal. Sus síntomas son un retardo del crecimiento, alteración de rasgos cráneo-faciales, malformaciones cardíacas, malformaciones hepáticas, malformaciones renales y malformaciones oculares. El mayor daño es en el sistema nervioso central del feto, en el que puede aparecer retraso mental.

El alcohol hace que una persona pierda calor y la temperatura descienda pudiendo producirse la muerte por enfriamiento.

Con la finalidad de evitar hechos fatales a consecuencia de los efectos y cantidad de alcohol en la sangre, es importante conocer que una persona pasa por periodos cuando consume bebidas alcohólicas gradualmente, que son:

Periodo I.- Hay alteraciones funcionales a nivel cerebral, es así que la memoria, la atención, la asociación de ideas y el juicio están perturbados.

Periodo II.- Se observa síntomas objetivos como la ebriedad manifiesta, la palabra está exagerada, confusa y descoordinada; en la postura y en la marcha no hay coordinación y se complementa con la visión doble. (Es mejor recogerse y evitar lamentaciones posteriores).

Periodo III.- Ya es evidente el sueño profundo, inconsciencia, estupor, llegando al coma.

Periodo IV.- El coma es profundo la piel está húmeda y fría, el pulso acelerado y las pupilas dilatadas, la muerte se produce por parálisis respiratoria.

El alcohol mata las neuronas y estas no se vuelven a reproducir, lo que significa que éstas bebidas espirituosas, son extremadamente dañinas para el cerebro.

lunes, diciembre 12, 2011

La importancia de tomar alcohol menos veces por semana

Beber mucho alcohol no es recomendable a ninguna edad pero las personas que lo hacen pueden paliar algunos de los daños que genera si dejar de lado estos tragos al menos dos o tres días a la semana.


Un grupo de hepatólogos del Colegio Real de Médicos (Reino Unido) aseguran que el daño que genera el alcohol se relaciona con dos aspectos de su consumo: la cantidad bebida y la frecuencia de la ingesta. Y creen que un par de jornadas sin alcohol ayuda a batallar en lo que a este punto respecta, porque da al hígado cierto tiempo para recuperarse de las lesiones generadas por la bebida.

De hecho, estos especialistas afirman que se debería modificar el lineamiento médico actual que sostiene que los hombres pueden tomar 3 a 4 unidades de alcohol por día y las mujeres de 2 a 3 sin que este hábito sea perjudicial para la salud.

El Colegio Real de Médicos considera que tomar todos o casi todos los días no es para nada recomendable debido a que el hígado no logra recuperarse del consumo, aunque haya sido poco.

"Las personas que beben alcohol a diario tienen un riesgo mayor de desarrollar alguna enfermedad hepática en comparación con los que lo consumen menos frecuentemente", aseguran.

En un comunicado sobre el tema insisten en que la afirmación de que tomar poco todos los días presenta riesgos menores "va en contra de la evidencia que sugiere que la frecuencia con que se bebe alcohol es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de la dependencia del alcohol y la enfermedad hepática".

Para estos expertos, "aunque no comprendemos a fondo los mecanismos por los cuales el alcohol daña al hígado, diversos estudios muestran que las personas que beben todos o casi todos los días tienen un peligro mayor de desarrollar cirrosis, en comparación con los que toman alcohol de vez en cuando o esporádicamente".

martes, octubre 18, 2011

Las mujeres beben más alcohol que los varones

El Programa de Prevención de Enfermedades No Transmisibles (ENT) del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de El Alto reveló que las mujeres alteñas abusan más del consumo de bebidas alcohólicas que los varones, incluso aquellas que son menores de 20 años.



Katty Mina Villafán, responsable de dicha unidad, explicó a radio Atipiri que el abuso del consumo de bebidas alcohólicas y el tabaco afecta cada vez más a las mujeres. Esta situación provoca, a su vez, el desarrollo de otras ENT, como el cáncer, la obesidad, la diabetes y problemas cardiovasculares.

Entre enero y octubre, las cinco redes de salud de El Alto registraron 425 casos de abuso de bebidas alcohólicas, de los cuales 211 corresponden a mujeres y 214 a varones. Aclaró que no se cuantificó los casos de mujeres enfermas de otras patologías a causa de licores.

Las cifras más elevadas se registraron en la red Los Andes, con 132 casos de varones y en la red Lotes y Servicios con 134 mujeres que consumen habitualmente bebidas alcohólicas. El rango de edad de estas personas -hombres y mujeres- está entre los 13 y 60 años de edad.

De acuerdo con Mina Villafán, muchas mujeres consumen bebidas alcohólicas por rebeldía, ante la misma práctica de los varones. También influye el elevado número de bares y cantinas que hay en la urbe alteña.

Asimismo, aconsejó a los padres tener más comunicación con sus hijos e hijas, para evitar que éstos se sientan atraídos por el alcohol desde temprana edad. Recomendó ejercer mayor control de los menores de edad.

martes, septiembre 20, 2011

Vivir con una persona con alcoholismo

Los grupos de familiares y amigos de alcohólicos (Al-Anon) Cochabamba, invita a la conferencia informativa sobre: “Vivir con una persona con problemas de alcoholismo” que se realizará hoy en el salón Augusto Céspedes de la Casa de la Cultura, a horas 18:30.

Convencidos que el alcoholismo es una enfermedad que afecta no sólo al que la padece, sino a la familia y amigos, es necesario que ellos cuenten con la información correcta para sobrellevar esta situación, pues un cambio de actitud en las personas puede ayudar a la recuperación, explican los organizadores.

Los grupos de familia Al-Anon son una hermandad de parientes y amigos de alcohólicos que comparten sus experiencias, fortaleza y esperanza con el fin de encontrar solución a un problema común: el alcoholismo.

domingo, julio 10, 2011

ALCOHOLISMO “Robé dinero a mi familia y perdí un año del colegio por beber”

Un joven de 15 años cuenta su historia. Comenzó a beber desde sus trece años por la influencia de sus compañeros y perdió la confianza de todas las personas que lo rodeaban. Actualmente, su objetivo es seguir el tratamiento que le brinda Alcohólicos Anónimos para llevar adelante una vida normal. Está consciente que tiene una enfermedad a la que debe vencer.
La vida de Samuel (15), quien prefiere mantener en reserva su identidad, cambió radicalmente cuando ingresó a una escuela de fútbol para comenzar a practicar este deporte. Después de sus entrenamientos sus compañeros le invitaron a beber y poco a poco se fue convirtiendo en un alcohólico. En esa época el joven solamente tenía 13 años.

Durante un mes, Samuel asistió a sus entrenamientos de manera normal, pero una noche sus compañeros llevaron un ron y lo invitaron a beber en la calle. En pocas semanas, los encuentros para consumir alcohol con sus compañeros se hicieron más frecuentes.

“Bebíamos casi todas las noches, antes o después de ir a entrenar, luego dejé la escuela de fútbol”, cuenta.

La rutina de Samuel todos los días comenzaba muy temprano cuando se levantaba en las mañanas para ir al colegio, al terminar sus clases retornaba a su casa, almorzaba, se cambiaba y volvía a salir para encontrarse con sus amigos y beber. Retornaba a su casa a las 22:00 ó 23:00 todos los días.

“Perdí un año del colegio por salir a beber, iba a clases pero no atendía nada. No tenía ganas de hacer nada, solamente quería dormir”, relata. Samuel, en ese tiempo, cursaba primero medio en una unidad educativa del centro de la ciudad.

Además de perjudicarse en sus estudios, el adolescente pasó amargas experiencias con el alcohol que lo llevaron incluso a estar internado en un hospital.

En una ocasión llegó a beber tanto que se cayó en la calle y tenía varias heridas en el cuerpo, sus amigos lo llevaron a su casa y su madre lo tuvo que trasladar al hospital.

Mientras Samuel se divertía con sus amigos y tomaba a diario hasta cinco botellas, su madre no dormía y cada vez que veía llegar a su hijo lloraba y le pedía que dejara el alcohol.

“Siempre le prometí a mi mamá que iba a dejar de tomar. Cuando me caí dejé unas dos semanas, pero luego me juntaba con mis amigos y no podía resistir”, comenta.

El padre de Samuel también era alcohólico y cuando éste le reprochaba, el adolescente le recordaba que él le había dado el ejemplo.

Cada día Samuel gastaba entres 20 y 50 bolivianos en bebida. El dinero era ahorrado de sus recreos, pero en varias oportunidades robó a su madre para poder comprar las bebidas alcohólicas.

El 10 de mayo de este año, Samuel fue por primera vez a una terapia de Alcohólicos Anónimos (AA).

Su padre que también sufre la misma enfermedad y que había comenzado a tomar las terapias unos días antes, le sugirió que asistiera.

Desde ese día, Samuel asegura que no volvió a tomar ni una gota de alcohol y se apartó de sus amigos con los que bebía y que actualmente lo siguen buscando. Él asegura que desde que dejó de beber su vida es más tranquila y no quiere volver a pasar por las malas experiencias que pasó con el consumo del bebidas.
“En un tiempo el alcohol ya no me mareaba”

Los primeros días en los que Samuel comenzó a beber lo hacía con ron, en algunas ocasiones también tomaba cerveza. Sin embargo, con el paso del tiempo se hizo resistente a algunas bebidas.

Algunos fines de semana, él y sus amigos se trasladaban hasta Sipe Sipe, población conocida por la elaboración de guarapo.

Cuenta que allí hacían una especie de competencia en la que ganaba la persona que más resistía al alcohol.

“En un principio mis amigos siempre me dejaban dormido, pero hubo un tiempo que me volví resistente y el alcohol ya no me mareaba, yo los hacía dormir a ellos”, recuerda Samuel.

Comprar bebidas alcohólicas no era ningún problema para Samuel y sus amigos, el dueño de una licorería de su barrio, ubicada en la zona sur, les vendía cualquier bebida sin necesidad de cuestionarles la edad y mucho menos la cantidad que solicitaban.

“El dueño de la licorera se hizo nuestro amigo, incluso varias veces tomaba con nosotros”, menciona.

Samuel y sus amigos bebían todos los días en plazuelas, algunas veces las calles y otras en vehículos.

Para este joven, consumir alcohol no era suficiente. Asegura que siempre combinaba las bebidas con el cigarrillo que también se convirtió en una adicción.

Hoy dice estar dispuesto a vencer a su adicción.

Siete años de abstinencia y una nueva vida

Francisco empezó a beber a los 16 años, ahora tiene 35 y ha recuperado su vida gracias a un tratamiento.

Consumir alcohol para Francisco (35) se convirtió en una forma de vida desde que era muy joven. Por la dependencia a las bebidas se alejó de su familia e incluso llegó a estar recluido en la prisión.

Francisco comenzó a consumir bebidas desde que estaba en el colegio, pero cuando terminó su servicio militar comenzó a consumir con más frecuencia.

“Mi papá siempre me decía que tenía que ir al cuartel para ser hombre. Es así que cuando terminé el servicio decidí independizarme porque ya me sentía capaz de hacerme responsable de mi vida”, cuenta.

Sin embargo, al poco tiempo de dejar su casa y alquilar un cuarto para vivir, comenzó a depender del alcohol.

“A mí me gustaba beber y salir y que nadie me diga nada”, comenta.

Francisco se dedicaba a realizar letreros electrónicos, pero con el consumo de alcohol también abandonó su trabajo.

“Recibía los pedidos y pedía un adelanto del 50 por ciento del costo del trabajo, empezaba a hacerlos pero no los terminaba porque me gastaba el dinero en beber”, dice a tiempo de señalar que muchas veces tuvo que esconderse de sus clientes para no responder al adelanto que le habían dado.

Esta situación incluso lo llevó a dejar varios lugares que había alquilado.

Por las deudas que tenía, Francisco ya no podía ni pagar los 150 ó 200 bolivianos que costaba mensualmente el alquiler, por lo que las dueñas de las casas le cerraban la puerta con candado para impedirle su ingreso.

“A un principio tomaba porque para mí era una experiencia más, nunca pensé que me iba a traer consecuencias”, afirma.

Francisco se aisló de toda su familia; sus padres lo buscaban, pero él se escondía para impedir que sepan que se había convertido en un alcohólico.

La etapa más traumática que sufrió Francisco fue cuando ingresó a la cárcel luego de tener problemas y riñas con sus amigos.
ALCOHOL CON AGUA

Para Francisco, la bebida más consumida era la cerveza y la chicha.

“Algunas veces llegamos a mezclar chicha con trago”, recuerda al comentar que posteriormente cambió esas bebidas por el alcohol con agua, por ser más económico.

Cuenta que en el mercado Calatayud conseguía la mezcla de alcohol con agua caliente a tan sólo 40 centavos el vaso pequeño. Compraba esta mezcla entre las 3:00 y 4:00 de la mañana.

“Han pasado más de 15 años para poderme rendir ante el alcohol y recuperar mi vida”, dice.

El 8 de julio de 2004 Francisco llegó por primera vez al programa de Alcohólicos Anónimos (AA) por voluntad propia, escuchó que uno de sus amigos que asistía a los tratamientos logró estar mucho tiempo en abstinencia del alcohol.

“Nadie me dijo que fuera a las terapias, yo fui por curiosidad, quería saber cómo era”, agrega.
VENCER ANTE TODO

Recuerda que en la primera semana de asistencia a Alcohólicos Anónimos le pasó algo muy anecdótico, pues tuvo una pelea con su enamorada que casi le hizo desistir del tratamiento.

“Recuerdo que un sábado, cuando tenía que ir a las terapias, terminé con mi enamorada porque la encontré con otro, reaccione de manera violenta y la golpeé. Ese día tenía dos opciones: uno irme a beber por decepción o ir a la terapia, elegí la segunda”, dijo.

La decisión que tomó Francisco fue porque antes de pensar en lo que le hizo su enamorada, pensó en su recuperación.

Ese sábado escuchó el testimonio de uno de sus compañeros con quien se identificó. Asegura que el discurso de esta persona le hizo ver la vida de otra manera.

“Uno de los compañeros contó que su esposa, que lo animó a entrar a Alcohólicos Anónimos, lo dejó y se llevó a sus hijas mientras él estaba en una terapia, pero a pesar de eso él no volvió a tomar”, dice a tiempo de señalar que con ese testimonio se dio cuenta que había historias más trágicas de personas alcohólicas que las de él.

Tras su ingreso a Alcohólicos Anónimos, Francisco cambió su modo de vida, retomó los estudios que había iniciado en el año 2002 en la carrera de Construcción Civil y que no pudo continuar debido a su adicción al alcohol.

Tras concluir su carrera, convalidó las materias de ésta para estudiar Arquitectura. Ahora le faltan dos semestres para poder graduarse en esta profesión.

En su etapa de recuperación, Francisco conoció a una joven con la que se concubinó y con quien tiene un hijo de tres años.

Francisco también retornó a su antiguo trabajo de elaboración de tableros, empleo que hoy le permite mantener a su familia, pagar su alquiler y estudios.

Aunque parezca contradictorio para su tratamiento, Francisco también decidió ingresar a una fraternidad de tinkus, donde participa en todas las festividades sin tener que consumir alcohol.

“Necesitaba una actividad y aunque mis amigos me dicen hermano o pastor porque no bebo, eso no me ofende. Ellos nunca comprenderán lo que pasé”, comenta.

Han pasado siete años desde que Francisco ingresó a Alcohólicos Anónimos y hoy en día se ha convertido en una persona importante para esta institución, pues forma parte del 2 por ciento que recibe un tratamiento permanente.

“Cuando uno quiere puede vencer a todo y a todos”, concluye.

Jóvenes beben cada vez más y cambian los estudios por alcohol

En Cochabamba existe un boom de locales que ofrecen bebidas alcohólicas y shows musicales en horas de la tarde. A estas matinés asisten estudiantes de secundaria y universitarios, que beben hasta perder el control.


El consumo de bebidas alcohólicas de los jóvenes se ha incrementado en Cochabamba, tanto que algunos estudiantes prefieren faltar a sus clases en el colegio o en la universidad para beber con sus amigos.

En horas de la mañana y la tarde, estudiantes de secundaria de colegios públicos convierten las plazuelas en cantinas y gastan sus recreos en comprar una botella de ron o de trago para embriagarse.

La compra de la bebida no es un problema, porque hasta ahora no existe una prohibición que restrinja la venta de alcohol a menores de edad.

La llegada de los viernes por la tarde es esperada por los jóvenes de secundaria y universitarios para asistir a las matinés bailables, donde comparten el alcohol con sus amigos.

En Cochabamba existen al menos seis locales en Sacaba, Quillacollo y el Cercado que abren sus puertas los viernes desde las 13:00 horas para acoger a jóvenes de todas las edades, incluso en algunos casos a menores.

Letreros con el mensaje: “Prohibido el ingreso a menores” están pegados en las paredes de algunos locales, sin embargo nadie controla si el cliente que ingresa es menor o mayor de edad.

Muchos jóvenes saben que el letrero no es ningún impedimento para ingresar y pasar una tarde de música y mucha bebida.
MATINÉS BAILABLES

En un recorrido por varios locales que ofrecen matinés bailables, este medio de comunicación pudo comprobar que dentro de estos “boliches”, como los denominan los jóvenes, hay menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas sin ninguna restricción.

En estos locales, el precio de las bebidas oscila entre los 15 y 70 bolivianos, dependiendo el tipo y la cantidad de trago que uno pide.

Allí hay bebidas desde un ron hasta guarapo, o garapiña, pasando por la caipiriña.

El consumo de bebidas de los jóvenes en estos locales trae consigo escenas de bailes obscenos, caídas y peleas entre ellos. En algunos casos, son víctimas de robo de dinero y celulares.

Los jóvenes deciden asistir a estos locales en sus vehículos o motocicletas; para ello los propietarios de los “boliches” habilitan grandes parqueos sin pensar que ponen en riesgo la vida de los conductores y sus acompañantes, que luego de beber se dirigen a otro local nocturno o discoteca.

Otros, al salir de estos lugares buscan comida para reaccionar, quitarse el aliento alcohólico y llegar a sus casas sin que sus padres sospechen que estuvieron bebiendo toda la tarde.

Las excusas más usadas para salir a beber sin que sus padres se enteren que van a consumir bebidas alcohólicas es la realización de un trabajo práctico en la casa de un compañero, según algunos testimonios de jóvenes.
ESTUDIOS Y CIFRAS

A pesar de que no existen instituciones que realicen estudios actualizados acerca del consumo del alcohol, psicoterapeutas con especialidad en adicciones como Daniel Vásquez y Alberto Rojas aseguran que el consumo se da cada vez a una edad más temprana.

Ambos afirman que la primera borrachera de los jóvenes se da en la edad escolar, en algunos casos antes de ingresar a primero de secundaria.

Rojas, psicoterapeuta de Alcohólicos Anónimos (AA) señala que el 80 por ciento de sus pacientes son jóvenes entre los 15 y 25 años, mientras que Vásquez, especialista particular, indica que tiene un 60 por ciento de pacientes que oscilan entre los 17 y 25 años.

Según el último estudio realizado por el Centro Latinoamericano de Investigación Científica, en 2008 la prevalencia de consumo de alcohol en jóvenes universitarios de Cochabamba por mes fue de un 63.6 por ciento , por año un 69 por ciento y en la vida un 88.4 por ciento .
NADIE RESPETA

LAS NORMAS

En Cochabamba al igual que en otros departamentos del país, existen normativas que regulan el consumo y la venta de bebidas alcohólicas.

La Ordenanza Municipal 3599, aprobada en 2006, prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en calles, plazuelas y cualquier vía pública de la ciudad, pero esta normativa que debe ser controlada por el Ejecutivo municipal quedó solamente en el papel, pues las vías públicas siguen siendo utilizadas por jóvenes y adultos para consumir bebidas alcohólicas.

Asimismo existe el Reglamento 4030 que regula la venta de bebidas alcohólicas en chicherías, locales, licorerías y discotecas, y prohíbe la venta a menores de 18 años, sin embargo esta normativa es incumplida por los administradores de los lugares donde se venden bebidas a cualquier persona sin importar y mucho menos preguntar la edad.


sábado, abril 25, 2009

Alcoholismo

El alcoholismo es una dependencia con características de adicción a las bebidas alcohólicas. Se caracteriza la constante necesidad de ingerir sustancias alcohólicas. Así como por la pérdida del autocontrol, dependencia física y síndrome de abstinencia.
El alcoholismo supone un serio riesgo para la salud que a menudo conduce a la muerte como consecuencia de afecciones de tipo hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, accidentes o suicidio.
El alcoholismo no está fijado por la cantidad ingerida en un periodo determinado de tiempo: personas afectadas por esta enfermedad pueden seguir patrones muy diferentes de comportamiento, existiendo tanto alcohólicos que consumen a diario, como alcohólicos que beben semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija. Si bien el proceso degenerativo tiende a acortar los plazos entre cada ingesta.
El consumo excesivo y prolongado de esta sustancia va obligando al organismo a requerir cantidades crecientes para sentir los mismos efectos, a esto se le llama "tolerancia aumentada" y desencadena un mecanismo adaptativo del cuerpo hasta que llega a un límite en el que se invierte la supuesta resistencia y entonces “asimila menos”, por eso tolerar más alcohol es en sí un riesgo de alcoholización.
Tratamiento del Alcoholismo
Los tratamientos contra el alcoholismo incluyen programas de desintoxicación realizados por instituciones médicas. Esto puede suponer la estancia del paciente durante un periodo indeterminado, (quizás varias semanas), bajo tutela en hospitales especializados donde puede que se utilicen determinados medicamentos para evitar el síndrome de abstinencia. Después del período de desintoxicación, puede someterse al paciente a diversos métodos de Terapia de grupo o psicoterapia para tratar problemas psicológicos de fondo que hayan podido llevar al paciente a la dependencia. Además, se puede apoyar el programa con terapias que inciten al paciente a repugnar el alcohol mediante fármacos como el Disulfiram, que provoca fuertes y repentinas resacas siempre que se consuma alcohol.
La terapia nutricional es otro tratamiento. Muchos alcohólicos tienen síndrome de resistencia a la insulina, un desorden metabólico debido al cual el cuerpo no regula correctamente el azúcar causando un suministro inestable a la circulación sanguínea. Aunque este desorden se puede tratar con una dieta hipoglucémica, esto puede afectar a su comportamiento y su estado anímico. Estos síntomas son efectos secundarios que se observan a menudo en alcohólicos sometidos bajo tratamiento de desintoxicación. Los aspectos metabólicos del alcoholismo, a menudo se pasan por alto dando como resultado tratamientos de dudosos resultados.
En los años 90, los grupos de consultas de autoayuda fueron adquiriendo notoriedad por sus logros. Esta fama llega hasta nuestros días (en 2007), siendo Alcohólicos Anónimos, quizás, el ejemplo más significativo de este movimiento.
Impacto social


Ilustración de un alcohólico
Los problemas sociales que se derivan del alcoholismo pueden incluir la pérdida del puesto de trabajo, problemas financieros, conflictos conyugales y divorcios, condenas por crímenes tales como conducción bajo la influencia del alcohol, desórdenes públicos o maltratos, marginación, falta de respeto de gente que llega a ver al alcoholismo como un mal que el alcohólico se inflige a sí mismo y que ven como fácilmente evitable. Estudios exhaustivos, incluyendo los del doctor Wayne Kritsberg muestran que el alcoholismo no sólo afecta a los alcohólicos sino que puede afectar profundamente a los familiares que estén a su alrededor. Los hijos de alcohólicos pueden verse afectados incluso después de alcanzar la madurez. Esta situación se la conoce habitualmente con el nombre de "The Adult Children of Alcoholics Syndrome". ALANON, un grupo formado partiendo del modelo de Alcohólicos Anónimos, ofrece ayuda a amigos y familiares miembros de familias alcohólicas.
En los colegios sobre todo a nivel de secundaria se presenta gravemente este problema, cada vez es más baja la edad en que se inician en el consumo del alcohol y muchos es sólo para mostrar "valor" ante sus amigos.
Farmacología
A diferencia de la desintoxicación de opiáceos como la heroína, la cual puede ser muy desagradable, y en raras ocasiones con fatales consecuencias, dejar el alcohol puede llegar a matar al enfermo si no tiene un tratamiento médico adecuado. El método farmacológico de desintoxicación para alcohólicos se basa en el hecho de que el alcohol, barbitúricos y benzodiazepinas provocan efectos bastante similares en el cerebro, y por lo tanto, unos pueden sustituir a los otros. Debido a que las benzodiazepinas son las drogas más seguras de las tres, se interrumpe la ingestión de alcohol que se substituye por alguna benzodiazepina de larga duración, como por ejemplo el Valium® con el fin de controlar el síndrome de abstinencia.
Otros fármacos que se emplean para el tratamiento del alcoholismo son Disulfiram y Naltrexone. Se emplean para mejorar el acatamiento del régimen de abstinencia y estándares de la farmacopea tales como anti-depresivos, ansiolíticos y otros psicotrópicos que se usan para tratar desórdenes profundos en el estado anímico, neurosis y psicosis asociadas a los síntomas que padecen los alcohólicos.
Cálculo del consumo excesivo de alcohol
Existe una sencilla fórmula para averiguar si se está consumiendo una cantidad excesiva de alcohol con los perjuicios que ello supone, mediante el cálculo de los gramos de alcohol. Esta fórmula consiste en multiplicar la cantidad de bebida en ml o cc por el número de grados de alcohol y por 0,8, y este resultado se divide por 100 para conocer los gramos de alcohol de la bebida en cuestión.
Se considera un consumo excesivo diario, 40 gramos de alcohol en hombres, debido a su mayor tolerancia al alcohol, y 20 gramos de alcohol en mujeres.
Alcoholismo y predisposición genética
Recientemente un estudio de la Universidad de Granada titulado "Alcoholismo y drogadicción" dice demostrar que existe una predisposición genética en el desarrollo de la enfermedad del alcoholismo debido a una deficiencia en la producción de endorfinas de carácter hereditario que podría ser un condicionante en el desarrollo de ésta enfermedad.
• Beneficios del consumo moderado de alcohol
• Bebidas alcohólicas
• Defectos de Nacimiento Relacionados con el Alcohol
• Ebriedad
• Tabaquismo
• Delirios