Buscar

Mostrando las entradas con la etiqueta HISTORIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta HISTORIA. Mostrar todas las entradas

martes, marzo 06, 2012

Los trece de la fama

Francisco Pizarro ha-bía llegado de Espa-ña al Nuevo Mundo, después denominado Amé-rica, con la cuarta expedición organizada por Cristó-bal Colón en 1502. Más tar-de, en 1513 participa en una arriesgada expedición organizada por Balboa, que culmina con el descubrimiento de Panamá y el océa-no Pacífico. Enterado de la existencia de una gran civilización poseedora de gran-des tesoros hacia el sur de estas tierras, busca socios que quieran emprender la gran empresa de conquistar ese imperio y se asocia con Diego de Almagro en 1524 y el cura Hernando de Luque e invierten sus ahorros en un viaje que fracasa.

En 1526, forma una segunda expedición, mientras Almagro regresa a Panamá para solicitar refuerzos. Tras una angustiosa travesía Pizarro llega a la isla de Gallo y allí, ante una situación incierta y la inquietud de sus hombres, desenvaina su sable y con él traza una línea en la arena, de oriente a occidente y dice a sus parciales: “por aquí, señalando el norte se vuelve a Panamá a seguir siendo pobres colonos, y por acá, señalando al sur, se va al Perú, a ser ricos y famosos. Ahora escoja el castellano lo que mejor le estuviese”. Pizarro cruzó la línea y se puso en el lado sur de la raya que había trazado, trece hombres resueltos a todo le siguieron. Acto que la historia llegó a denominar “Los Trece de la Fama”. Con los que Pizarro emprendió la conquista del Perú.

Sin embargo, la ayuda prometida por Almagro se deja esperar, y en noviembre de 1527, muy a su pesar, Piza-rro retorna Panamá y de ahí se embarca a España en 1528 para recurrir a Carlos I y obtener una orden explícita para la conquista del Perú. El 26 de julio de 1529 firma con el rey las capitulaciones de Toledo, recibiendo los títulos de gobernador, capitán general, adelantado y al-guacil mayor de Nueva castilla (Perú), mientras que a Almagro se le nombra gobernador de Tumbes y a los restantes 13 hombres se les concede la hidalguía. Poco después Pizarro, en nombre y bajo el patrocinio de la corona de Castilla, parte dispuesto a la conquista del gran Imperio Inca.

domingo, febrero 26, 2012

Ciudad vieja. La capital cruceña a fines del siglo XIX


En agosto de 1887 aparecía  en la capital cruceña El Cosmopolita Ilustrado,   una de las primeras revistas en el país en contar con ilustraciones.

La publicación, fundada por Adrián Justiniano y Flores, salía semanalmente con ocho páginas y el responsable de realizar las gráficas era Manuel Lascano Velasco.
A través de sus grabados, el artista reflejó la vida cotidiana, lugares y costumbres de los cruceños de finales del siglo XIX. Su arte sirvió de inspiración para muchos artistas del siglo XX. Gracias a esas ilustraciones hoy contamos con bellas estampas del pasado de la capital cruceña.
A modo de celebrar otro aniversario más de Santa Cruz y de homenajear al notable artista que fue Lascano, Extra reproduce algunos de los grabados que sacó en esa legendaria publicación.

Recreación del juego del cabrito en el que jinetes de dos zonas diferentes se retaban para demostrar quiénes eran mejores y eran más forzudos. Un cabrito atado a una cuerda era el objeto de la disputa.











Fachada de la iglesia de San Roque que fue reconstruido en la década del 80 del siglo XIX gracias al aporte de Teodoro Bustamante. La obra fue realizada por los arquitectos italianos Carlos Y Bernardino Cadario









El colegio Seminario del Sagrado Corazón de Jesús, que estaba en pleno centro de la ciudad, era el centro educativo más importante de la época . Reproducción de una molienda









La laguna de El Arenal, lo que hoy es el parque. Era un lugar usado para diversas actividades, como se puede ver en el grabado de Lascano. Incluso allí se bañaban desnudos a vista de los presentes.    

sábado, octubre 29, 2011

Evaristo Vargas cumple cien años

Evaristo Vargas Guamán es benemérito de la Patria y el pasado miércoles 26 de octubre cumplió 100 años. Su lucidez y sus ganas de vivir son una invitación a disfrutar de la familia, de la vida y de sus enseñanzas.

Luego de un siglo de vida, don Evaristo sólo quiere recuperarse de un malestar en la espalda que no lo deja continuar con sus actividades cotidianas. Una de sus mayores pasiones es la ebanistería. Todos los días entra a su taller intentando recuperar la movilidad plena y continuar sus artes.

Una de las cosas que más disfruta es ver a sus contemporáneos, aunque cada vez es más difícil encontrarlos. Hoy quiere reunirlos y prepara una fiesta en su domicilio de la calle Francisco Alexander Nº 542 (paralela a la avenida Capitán Ustáriz, Km 3).

Enérgico, reservado y trabajador, así lo califican sus hijos, quienes tienen el orgullo de tenerlo a su lado. Dieciséis nietos acompañan la alegría de sus 100 años, quienes además guardan las experiencias, anécdotas y consejos del benemérito que ve mejor de lo que escucha.

viernes, octubre 28, 2011

Relatos paceños en medio de criptas

El Cementerio General abrirá sus puertas la noche del 31 de octubre. Se busca rescatar culturas históricas.

Con motivo de la actividad denominada Una noche en el cementerio, la Oficialía Mayor de Culturas prepara para el lunes 31 de octubre un recorrido especial por el Cementerio General con la participación especial de cuentacuentos. “Es una forma diferente de contar la historia”, según indica Ximena Pacheco Mercado, directora de Patrimonio Cultural y Natural.
Una visita diferente. Pacheco asegura que Una noche en el cementerio es una alternativa cultural que comprende un circuito turístico por el camposanto de la zona de Callampaya. “Alberga patrimonio escultórico e histórico y consideramos importante esa conjunción para que la población pueda conocer y redescubrir este valioso legado que en horas del día parece que pasa inadvertido. Además, queremos, con instalaciones y narraciones, que la ciudadanía conozca más de él”, dice.
Es así que Roberto Espinal, Martín Céspedes, Rosa Paye, María Isabel Estaca, Édgar Morales, Alejandro Beltrán, Claribel Loayza, Guido Choquetanga, Sharon Cordero y Leydi Valero serán los encargados de contar la vida de varios personajes de una forma diferente.
Como indica Roberto Espinal, uno de los relatores, “vamos a contar historias acerca de los grandes personajes que están enterrados en el Cementerio General”. Así, las vidas de Pérez Velasco, Bautista Saavedra, Luis Espinal, Mauricio Lefevre, Carlos Palenque, Germán Busch, José Manuel Pando y los héroes del Chaco, entre otros, serán parte de la noche de cuentos.
Para el recorrido se contará con cinco narradores que estarán en lugares fijos relatando la historia del personaje habitante de un mausoleo en específico. Los narradores dispondrán de un traje para rememorar al personaje de la forma más fidedigna posible. Cada historia está programada en tres o cuatro minutos, puesto que la travesía tendrá una duración de 30 minutos.
Los restantes cinco relatores acompañarán a los visitantes como guías en el recorrido para tocar historias de desaparecidos, del porqué y cómo murió una u otra persona. “Lo que se quiere es tocar principalmente datos de historia”, dice Espinal.
Como informa Ximena Pacheco, la actividad durará hasta las 22.30, por lo que se espera que la afluencia de gente sea numerosa para una noche de características, sin duda, muy particulares.

18.30 Partirán los buses desde la Estación de trenes para trasladar a las personas hasta el Cementerio.

10 narradores serán los encargados de darle un toque especial a la noche en el Cementerio.

El punto de partida será la estación de trenes. Los buses partirán desde las 18.30 para llevar a los interesados a la puerta del Cementerio, adonde éstos ingresarán de forma ordenada en grupos de 20 personas. “Recomendamos no llevar niños por seguridad. También deben abstenerse las personas disfrazadas, porque no se trata de hacer un Halloween, sino de hacer un recorrido muy respetuoso”, dice la Directora de Patrimonio Cultural y Natural. Además, hay instalaciones que hacen referencia a las tradiciones paceñas y a las diferentes expresiones del patrimonio cultural, a personajes que dejaron huella no sólo en el ámbito local, sino también nacional.

viernes, octubre 14, 2011

Gobierno celebra el 173 natalicio de Abaroa

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, y autoridades de la Cancillería presentaron ayer una ofrenda floral al monumento de Eduardo Abaroa, en conmemoración del 173 natalicio del héroe de la Guerra del Pacífico.

La autoridad destacó el acto y recordó que se da en el marco de la nueva política boliviana de acudir a los tribunales internacionales para lograr un acceso soberano a las costas del Pacífico. “Por ello, la figura del héroe del Pacífico, Eduardo Abaroa, toma otras dimensiones para todos los bolivianos", señaló a ABI.

Eduardo Abaroa Hidalgo nació el 13 de octubre de 1838 en San Pedro de Atacama, antiguo territorio boliviano.
Después del acto, Saavedra anunció que el nuevo titular de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar) será posesionado en los próximos días y que “será un profesional con mucho conocimiento en este campo".

Declaró a la estatal ABI que hasta el momento se lograron “importantes avances” en sistematizar la documentación histórica y en “la elaboración de la fundamentación jurídica que Bolivia presentará ante el Tribunal de La Haya”.

lunes, octubre 10, 2011

Semblanza del gobierno de Hernán Siles Zuazo

El segundo gobierno de la Revolución nacional tuvo como protagonista a Hernán Siles Zuazo, quien supo continuar el proceso instaurado en 1952.

Tras la decisión de Víctor Paz Estenssoro de dejar el poder, respetando la constitucionalidad y evitando el prorroguismo, Siles supo retomar el mando y afianzar políticas estatales que poco a poco fueron cambiando al país. Sin embargo, también se presentó un giro del nacionalismo propuesto en los primeros años a una economía de mercado supeditada a los recursos de la potencia del norte.

Según el libro de Presidentes de Bolivia de Floren Sanabria, su gobierno se caracterizó no sólo por su habilidad para consolidar la insurgencia de abril de 1952, sino porque tuvo firmeza para afrontar los brotes anárquicos y luchar con fe en la democracia del pueblo boliviano. Durante su gobierno se rebeló F.S.B. y tuvo lugar la muerte de Oscar Unzaga de la Vega y otros.

Siles fue un político experimentado más que un estadista. Nació en La Paz el 19 de marzo de 1913; hijo de Hernando Siles Reyes y de Isabel Zuazo.

SEMBLANZA

Abogado con estudios en la Universidad Mayor de San Andrés, fue diputado por La Paz en los períodos de 1940-43; 1944-46. En 1951 fue elegido Vicepresidente de la República en la fórmula de Víctor Paz Estenssoro, pero este triunfo no fue reconocido.

Intervino como jefe, inicialmente, en la revolución del 9 de abril de 1952; pero, en algún momento dejó la dirección de los revolucionarios a cargo de Adrián Barrenechea Tórrez. Logrado el triunfo, asumió la presidencia interina el 11 de abril, para entregarla a Paz Estenssoro el 15 del mismo mes. Durante su mandato vicepresidencial, fue Presidente de la Comisión de Reforma Agraria y vicepresidente de la Comisión Nacional de Coordinación y Planeamiento, habiendo asistido además, los años 1952 y 1954, a la Asamblea de Naciones Unidas presidiendo a la delegación boliviana.

Elegido presidente constitucional en 1956, se dedicó inicialmente a la tarea de reordenar la economía y estabilizar la moneda, que en realidad fue cumplida por una misión norteamericana jefaturizada por George Jackson Eder. Fue poco lo que hizo en tres años de gobierno, porque tuvo que hacer frente, permanentemente, a la oposición política encabezada por FSB y a la oposición sindical que llevaba adelante la Central Obrera Boliviana dirigida por Juan lechín Oquendo.

Cumplido su deber, entregó la presidencia a Víctor Paz Estenssoro en agosto de 1960, siendo designado Embajador en Uruguay primero y en España después. Retornó al país en 1964, para oponerse a los propósitos de Paz Estenssoro de prorrogar su mandato. Así lo hizo, resultando como consecuencia expulsado de su partido, el MNR, lo que impulsó a cooperar decididamente al golpe que preparaba Barrientos Ortuño, a cuyo éxito contribuyó notoriamente. Empero, al poco tiempo fue exiliado por el ya Presidente Barrientos Ortuño.

domingo, octubre 09, 2011

ORIGEN DE LA PAZ

La primera mujer que apareció en La Paz, —1548, año de la fundación— se llamó Lucrecia Sansoles, esposa de Juan de Rivas. Lucrecia Sansoles abrió lugar en el tambo del cacique Quirquincha, sobre el Churupampa, campo de los caracoles, y allí reunió a los 41 hombres de España que llegaron con Alonso de Mendoza. Y ella fue la que dirigió de hecho la fundación de la sede de gobierno de Bolivia, creando obrajes de paños y bayetas, ayudando a levantar iglesias, protegiendo a los indios. Y en los atardeceres, en las fiestas, sonando la guitarra. Ya como boliviana. A la que dirían al pasar los indígenas su piropo: “¡Tawako!” (“mujer linda”). (“El Demonio de los Andes”, José Daza Valverde).

Así da comienzo el libro Churubamba, el barrio de San Sebastián. Patrimonio Cultural de La Paz, el primero de la colección Barrios Paceños publicado por la Alcaldía en el marco del programa “Octubre patrimonial”. Esta leyenda nos traslada en el tiempo y en el espacio hasta los orígenes de la urbe de Nuestra Señora de La Paz, a mediados del siglo XVI, y relata que aunque la primera Acta Capitular de la fundación fue firmada y redactada el 20 de octubre de 1548 en el pueblo de Laja, el séquito español que acompañaba al capitán Alonso de Mendoza no se estableció allí, y se trasladó tres días después a las cuencas de los ríos Choqueyapu y Orkojawira, en el Valle del Chuquiago, en el sitio conocido como Churupampa.

“Cuatro o cinco mil indios viven en el pueblo y en sus contornos en estancias, chacras o heredades”, describen las crónicas de Diego de Mendoza. Y con el paso del tiempo, el nombre del valle se fue deformando, ya que originalmente se llamaba Chuquiapu, de los vocablos aymaras choque (oro) y apu (señor), pues en el río principal habían vetas de este mineral.

El espacio más importante de Churupampa era una plaza presidida por la casa (posteriormente tambo) del cacique Kirquinchu o Quirquincha, que controlaba política y económicamente aquel paraje. Allí se asentaron los españoles. Con la fundación de La Paz, el número de habitantes empezó a crecer y, con ellos, la economía, la cual atrajo a viajeros y comerciantes. Esto hizo necesaria la creación de espacios que ofrecieran alojamiento y lugares de almacenamiento para las mercancías. De este modo aparecieron los tampus o tambos, de los que quedan algunos vivos ejemplos.

Dos de las principales obras que se emprendieron durante este período fueron la Plaza de los Españoles y la de los Indios (ver infografía), ambas separadas por una acequia; pero ésta fue clausurada en 1860, año en que también se empedró la plaza que actualmente continúa en pie. A la par, durante la firma de la primera acta de fundación de 1548, se concedió a Alonso de Mendoza el cargo de Corregidor y Justicia Mayor. Un año más tarde, los colonos decidieron ampliar la ciudad hacia el lado noreste del río Choqueyapu (lo que hoy es la plaza Murillo y alrededores). Todo esto demuestra que La Paz tuvo como semilla a este barrio que acogió en 1559 como un habitante más a la iglesia dedicada a San Sebastián.

De barrio elitista a barrio indígena

Entre 1570 y 1580, la Ley de Indios aplicada por el Virrey de Toledo, ordenó la concentración del pueblo originario en ciertos barrios paceños para un mejor control y para la recaudación de impuestos, el reclutamiento de mano de obra y la evangelización. La misma legislación prohibía a los españoles habitar en esos reductos indígenas. Así, San Sebastián se convirtió en barrio de habitantes originarios, a los que se les permitió una administración fiel a sus costumbres. Con el tiempo, el nombre de la zona cambió de Churupampa a Churubamba y, finalmente, a San Sebastián, por el templo.

La preexistencia de infraestructuras indígenas y el traslado del centro cívico de la ciudad al otro lado del río, dieron a San Sebastián su particular estilo de calles caóticas, que no se correspondía con las calles ordenadas de la Ciudad de los Españoles. Y no fue hasta el cerco a La Paz (1781) que Churupampa vivió grandes cambios: durante ese levantamiento indígena se quemó el templo y el tambo Quirquincho, y con su reconstrucción se redujeron los ayllus (organizaciones familiares). En los alrededores, se instalaron haciendas de españoles y criollos, que se acabaron introduciendo en el barrio tras la Guerra del Pacífico (1879), pues la aristocracia se mudó a la zona huyendo de la superpoblación del centro paceño. Los pobladores originarios fueron, así, expulsados hacia las zonas periféricas.

A principios del siglo XX, San Sebastián, al igual que su vecino San Pedro, estaban organizados en una zona cívica y comercial rodeada de campos. Por ello, se los consideró distritos rurales. Pero los cambios siguieron sucediéndose: llegó el alumbrado eléctrico, el embovedado del río y las influencias de corrientes arquitectónicas (neoclásica, ecléctica, modernista y de herencia francesa) que han otorgado a San Sebastián su peculiar encanto. Así, Churubamba pasó de ser un barrio en el que la gente iba a bañarse al Choqueyapu, a ser una zona enclavada en el corazón de la urbe, donde se concentra parte importante de las actividades comerciales y culturales de La Paz.

A pesar de tanto cambio, San Sebastián no ha perdido su estilo. Es algo que se lo puede comprobar si se sigue la ruta patrimonial por vías míticas como las calles Santa Cruz o Evaristo Valle, las avenidas América e Ismael Montes... y por monumentos como el Museo Tambo Quirquincho y el templo del patrono que, desde su posición estratégica, son la esencia de este barrio que guarda historia, tradición y mestizaje.

domingo, octubre 02, 2011

LABOR SILENCIOSA DEL SAR-BOLIVIA  Historias de rescates impecables

La misión del grupo es salvar vidas y para lograrlo son capaces de nadar, lanzarse en paracaídas, escalar montañas y desafiar al fuego. Algunos rescates marcan la vida de los voluntarios, pero los voluntarios siempre marcan la vida de los rescatados.

La desgracia está presente en cualquier momento del día, no importa si es a la luz del Sol o de la Luna. En esos momentos de zozobra cuando el temor se apodera del cuerpo y la mente queda en blanco entran en acción los guardianes de la vida, aquellos que sin necesidad de remuneración económica dedican una parte de sus jornadas a salvar vidas de su prójimo.

El Grupo Voluntario de Salvamento Bolivia-SAR más conocido como SAR-Bolivia es una institución civil, voluntaria y sin fines de lucro, que trata de llenar el vacío en cuanto a servicios de emergencia se refiere.

Durante estos 23 años de servicio activo a la ciudad, cientos y miles de vidas guardan el recuerdo.

“puedo caminar”

La tarde del 29 de octubre de 2006, más o menos a las 16:30, Roni Rojas (28) aceleraba su motocicleta para llegar lo antes posible a su casa.

Él solamente recuerda que intentaba girar en la rotonda del puente Killmann, con dirección a la avenida 6 de Agosto, pero la vagoneta que iba delante no terminó de virar hacia la izquierda y la parte posterior del vehículo quedó interfiriendo el tráfico; y por la velocidad en la que iba, Rony ya no alcanzaba a frenar.

Decidió maniobrar, pero si bien se libró de chocar contra el auto, el impulso no le permitió evitar el choque contra la baranda metálica de protección que se encontraba metros antes del puente.

“Mi moto quedó ‘clavada’ en la baranda y yo salí volando. Me vi por sobre los autos y pase el puente... no me acuerdo más... sólo que al reaccionar un uniformado estaba a mi lado y evitaba que me mueva y me tranquilizaba diciendo que la ayuda estaba en camino”.

Casi en fracción de segundos la llamada de alerta ingresó en la unidad del SAR, que está en las cercanías del puente Cala Cala. Al minuto de la llamada salía la brigada de auxilio en su ayuda.

Eliel Torrico, de 23 años, asumió el rescate de Rony y asegura que la situación no era sencilla. “Tras descender al margen al río Rocha y evaluar las condiciones del accidentado, -movilidad de cuello, brazos y piernas-, se percató que la situación era de extremo cuidado”.

Rony perdió la conciencia y no movía las piernas, el procedimiento de emergencia era inmovilizarlo y trasladarlo hacia el hospital.

En esos minutos de auxilio la brigada evaluó la situación y se vieron obligados a excavar en el lodo para así incrustar, poco a poco, la camilla dura bajo el cuerpo del accidentado e inmovilizarlo en ella.



Al finalizar esta proeza Rony fue trasladado a un hospital del centro de la ciudad, allí recibió la noticia de que posiblemente quedaría parapléjico.

“La noche del accidente dormí inmovilizado en la camilla -que los voluntarios me prestaron-; fue un infier- no, de mucho dolor y angustia”, recuerda Rojas.

Al día siguiente, luego de un estudio de tomografía, el neurocirujano explicó que el paciente tuvo mucha suerte y que tendría una nueva oportunidad de volver a caminar, aunque presentaba una compresión en la vertebra L12 y necesitaba un proceso quirúrgico.

“Viví seis meses en cama inmovilizado. Tuve que volver aprender a caminar... pero puedo hacerlo gracias al profesionalismo de los chicos del grupo SAR”, finaliza Rony Rojas.

rescate de altamachi

Éste es uno de los casos más recordados por el SAR. Bernardo Araníbar, fundador y coordinador de las operaciones, relata lo que aconteció en una de las emergencias más significativas.

El 24 de enero del 2003, Sonia Escóbar llegó de la ciudad de La Paz en busca de pronta ayuda, porque el hermano de su yerno, Enrique Medía y su esposa estaban perdidos hace más de 20 días. Ellos trabajaban como mineros en la zona de Altamachi junto a 11 mineros y no daban señales de vida.

“Solicité la ayuda al SAR Cochabamba porque no teníamos respuesta en La Paz. Ellos (los desaparecidos) tenían lo necesario para vivir adecuadamente hasta diciembre, pero ya estábamos a finales de enero y no volvían”, relata Sonia Escóbar.

Inmediatamente después de escuchar el caso, la Unidad de turno del SAR, se movilizó. Lo primero que hicieron los voluntarios fue hacer un estudio de los planos de la zona.

Altamachi se encuentra en la serranía de Mosetenes en el departamento de Cochabamba y corresponde a un sector de la Cordillera Oriental, que está formada por valles profundos. “El ingreso a pie a la zona demora alrededor de 12 días, pero esta gente requería ayuda inmediata”, asegura Araníbar.

Gracias a las coordenadas que la familia proporcionó se realizó un vuelo de exploración en una avioneta, pero no se pudo divisar a los mineros.

La única forma para llegar era en helicóptero, pero ninguno estaba disponible, así que acudieron a “Mano a Mano” una institución amiga, que les ofreció una avioneta, pero no había un lugar donde aterrizar, y por ello se preparó una brigada de paracaidismo que salte en la zona.

“Ellos lograron que les presten una avioneta y nosotros conseguimos la gasolina y así salieron en busca de mis familiares”, rememora Escóbar.

Al día siguiente despegaron de Cochabamba en una avioneta, tres rescatistas, -entre ellos Bernardo Araníbar-, con una carga de alimentos y medicamentos para tres días. Luego de algunos contratiempos al descender en la zona, debido al mal clima, y de varias horas de búsqueda dieron con los mineros.

Ellos estaban en condiciones lamentables, tenían problemas renales, afecciones del corazón y uno de ellos era diabético, quien requería con suma urgencia la administración de insulina. Según Araníbar en general todos tenían muestras de falta de alimento, “su condición, tanto física como moral, era lamentable; uno de ellos había intentado suicidarse tres veces tirándose al río, pero sus compañeros se lo impidieron”. Las primeras reacciones de los voluntarios fueron de estabilizar la condición de las personas, con la aplicación de sueros de rehidratación y primeros auxilios.

Al día siguiente se realizó el rescate en dos helicópteros facilitados por la NAS, “el momento fue ideal y pudimos traer con vida a los 13 mineros que creímos perdidos”, finalizó Bernardo.

“Si los del SAR no salían en su auxilio, ahora esos mineros no estarían entre nosotros”, asegura Sonia Escóbar.

voluntario de corazón

Sergio Trigo Araníbar, estudiante de cuarto año de medicina, de 23 años, dedica parte de su actividad cotidiana al voluntariado del SAR. Él asegura que se inscribió en el curso a sus 18 años, un requerimiento indispensable para iniciar la formación como voluntario.

Uno de los sucesos que cambió la vida de Sergio, es que cuando él tenía 16 años fue testigo del accidente de su papá, Javier Trigo, y fue testigo del trabajo que realizaron los voluntarios del SAR, quienes llegaron en pocos minutos a su domicilio.

Sergio relata que el accidente sucedió en un día de intensa lluvia, cuando vivía por el parque de la Concordia, ubicado en Colcapirhua. Ese día su casa se estaba inundando y todos salieron al patio para protegerse, pero como el terreno estaba inundado, las raíces de uno de los árboles no soportó el peso de las ramas y se vino abajo, atrapando a su papá.

El golpe había fracturado la cadera y los tobillos, pero gracias a las primeras acciones es que él pudo ser atendido en el hospital con mayor prontitud. Desde entonces Sergio comenzó a inclinarse a las actividades del voluntariado.

Muchas son las historias que no son relatadas y que se mantienen en el anonimato, pero esa situación no desmerece la entrega que este grupo de voluntarios realiza día con día, y que lejos de buscar reconocimiento social sólo desea seguir trabajando para atender casos de emergencia.

Bomberos en acción

Pero no sólo se trata de vidas, sino también de acciones de pronto socorro. Hace un mes la brigada del SAR atendió un caso de incendio de grandes magnitudes en una barraca de la zona de Sacaba, cerca al condominio Horizontes. Mario Araníbar Zapata, fundador del grupo SAR, se encontraba como coordinador de las acciones en el lugar de los hechos.

“La llamada de auxilio ingresó al promediar las ocho de la noche y la reacción fue inmediata; al llegar a la escena del hecho, se constató la ausencia de seres humanos en el interior, sólo se encontraban los cuidadores de la barraca”, añade.

Las llamas eran de más de 30 metros de alto, la onda de radiación del calor se sentía a una cuadra del lugar; la gente se acercaba imprudentemente y podía causar un mal momento. La primera acción de los bomberos fue asegurar el área, tanto para la gente como para los voluntarios, y luego proceder de acuerdo a los protocolos internacionales designados para estos casos.

Ernesto Martínez, hijo del propietario de la fábrica y barraca “UTD”, afirma que el trabajo operativo de este grupo de rescate es muy coordinado y sus acciones oportunas.

“Lamentablemente no pudimos hacer nada por las cosas materiales, pero por suerte no se tuvo que lamentar la pérdida de vidas humanas. El grupo de voluntarios del SAR se encargó de las acciones inmediatas y de asegurarse de que el fuego haya cesado por completo”.

“Ese día las brigadas de trabajo se mantuvieron en acción hasta más de las dos de la madrugada”, concluye Mario Araníbar.

martes, septiembre 27, 2011

Guardianes olvidados: Existe poco conocimiento sobre la historia de los personajes de los monumentos de la ciudad

IGNORANCIA.- En su mayoría, los jóvenes son quienes menos conocen la historia de los monumentos de las plazas tarijeñas y de la historia de sus personajes.

Alexandra Urquidi Aponte

Para saber cuál es el conocimiento del ciudadano de a pie sobre los héroes que forjaron tanto el país como el Departamento, mismos que tuvieron su reconocimiento con el levantamiento de monumentos en su nombre, se hizo un sondeo de opinión a 40 personas en diferentes plazas y zonas donde se levantan algunos de éstos monumentos de hombres que dejaron su huella en la historia. La mayoría de entrevistados jóvenes no conocían la historia de los personajes, algunos ni siquiera sabían su nombre completo. Otros-muy pocos- ; sin embargo, contaron la historia de los hombres que se representaban en los monumentos, la mayor parte de los que conocen son personas adultas.
La secretaria del Consejo Municipal, Nuny Vásquez indicó que la nominación y levantamiento de estatuas la decide Ornato Público en acuerdo con la Junta Vecinal. “Ellos proponen los nombres de las calles, plazas y monumentos. Luego se decide si es factible colocar esos nombres o sugerir otros (plazas y calles). De los monumentos en particular se encarga Ornato Público.”, sostuvo la autoridad.

 Monumentos más conocidos
Las plazas más concurridas de la ciudad son la plaza central Luis de Fuentes y Vargas y la Sucre. Las personas que fueron entrevistadas indicaron conocer a los personajes de los monumentos que están erguidos en dichos lugares, el primero fundador de la ciudad de Tarija (Luis de Fuentes) y el segundo uno de los padres de la patria (José Antonio de Sucre).
Ambos monumentos son constantemente visitados y a sus pies en diferentes ocasiones se dejan ofrendas florales, se podría decir, que son los más adulados de todos los monumentos de la ciudad. Algo similar, pero con menor constancia ocurre con los monumentos de Simón Bolivar en el Parque Bolívar y el de Eduardo Avaroa en la plaza que lleva su nombre. Estos últimos son visitados especialmente en las fechas patrias como el 6 de agosto y en el día del mar, en el caso de Avaroa.

Monumento a Narciso
Campero


La plaza dedicada a Narciso Campero Leyes, es bastante concurrida, ya que se encuentra al frente de una de las iglesias más antiguas y visitadas de la ciudad, la Iglesia San Roque. Tan importante es su ubicación que la mayoría de personas jóvenes que fueron entrevistadas, indicaron que la plaza se llamaba “Plaza de San Roque”.
Tres personas adultas, dijeron el nombre correcto de la plaza y además sostuvieron de la importancia de Narciso Campero en la historia, tanto para Tarija como para todo el país.
Una señora de 50 años dijo que “Campero es un orgullo para Tarija, porque fue un gran militar y un buen presidente para el país”.
La familia Campero, realizó la placa del monumento que dice: La familia Campero a Narciso Campero Leyes, marzo del 2006.

Monumento
a Aniceto Arce

(Plaza Luis de Fuentes)
La plaza principal, no sólo honra a Luis de Fuentes y Vargas, cuyo monumento e historia con seguridad conocen muy bien los tarijeños, la plaza que diariamente es visitada no sólo por pobladores locales, sino por turistas tanto del interior, como del exterior, rinde homenaje también al expresidente de la República, Aniceto Arce Ruiz.
Diez personas fueron consultadas sobre la existencia del monumento y la historia del ilustre personaje tarijeño, cuatro de ellas indicaron que no sabían siquiera, que el monumento estaba ubicado en la plaza principal.
Dos jóvenes no pudieron mencionar quién era don Aniceto Arce; sin embargo, un joven de aproximadamente 18 años dijo correctamente que “fue presidente de la nación en 1888 y además un tarijeño de familia humilde”.
Tres personas de edad avanzada, dijeron que el monumento a Aniceto Arce está hace ya mucho tiempo atrás en la plaza , quienes consideran que este personaje tarijeño honró al país en un etapa muy difícil para Bolivia. El monumento fue construido en la gestión del alcalde Francisco Vásquez Alemán el 4 de julio de 1976.

Plaza Tres pasos al Frente

Esta plaza está ubicada en la zona del Aeropuerto, fue construida en 1994, en honor a los combatientes de la guerra del Chaco.
Según la historia, en 1933 en el Colegio Militar, el general Hans Kundt preguntó: “Señores cadetes, por su voluntad los que quieren entrar a la Guerra del Chaco den tres pasos al frente" y todos avanzaron como si fueran un solo hombre, entre éstos insignes varones estuvo el tarijeño Miguel Azurduy.
No son muchas las personas que se encuentran sentadas en las bancas de ésta plaza, o niños jugando en ella; sin embargo, se pudo realizar el sondeo de opinión a cuatro ciudadanos. Dos indicaron que sabían que la plaza estaba dedicada a los héroes de la guerra del Chaco, pero que desconocían la historia del Batallón “Tres Pasos al Frente”.
“No tengo idea de quiénes serán los soldados del monumento”, dijo una joven de 19 años.
Un hombre de aproximadamente 40 años pudo explicar que éste es un monumento muy importante que todo tarijeño debería conocer, porque forma parte de la historia propia, una historia llena de heroísmo y coraje.
El monumento fue construido en diciembre de 1993, en el Gobierno Municipal de Nelson Llanos Peña.

Monumento a Juan Misael Saracho

Es un monumento que está ubicado en la Av. Víctor Paz Estenssoro, al frente del Rectorado de la Universidad que lleva su nombre, en un espacio un tanto reducido.
Pocas personas se sientan en las escasas bancas que rodean el monumento.Las que fueron entrevistadas dijeron que Juan Misael Saracho era un educador y que también por eso, la Universidad Estatal, lleva su nombre. “Es el fundador de la U” dijo una muchacha de veinticinco años.
Una información un poco más profunda explica que Saracho fue periodista, político y pedagogo. Nació en Tarija el 27 de enero de 1857 y murió en 1915. Fundó el liceo Porvenir en Cinti, en 1879. Asistió a la guerra del Pacífico en calidad de segundo jefe del batallón Camargo, y poco después fue director del colegio Pichincha y rector de la Universidad de Potosí. Saracho fue vicepresidente del país (1909-1913 y 1913-1917). Saracho es uno de los impulsores de la educación superior en Tarija.

Monumento a la
Madre
Sobre esta plaza, la información es escasa, no se conoce con exactitud, cuándo fue construida, gente del lugar indica que tiene alrededor de veinte a cuarenta años, también es denominada “Tercera Orden Franciscana”.
El monumento que esta plaza tiene, es el de una mujer sosteniendo a su hijo, anteriormente dicho monumento se encontraba en la plaza Sucre, pero luego fue cambiado frente a la Tercera Orden Franciscana, rindiendo así honor al esfuerzo de todas las madres.
En cuanto a la historia particular de la mujer del monumento, no existe, el cual ni siquiera lleva una placa indicando cómo se llama la plaza, cuándo fue construido el monumento y qué representa el mismo.
Se realizó la entrevista a 5 personas, la respuesta de la mayoría de ellas coincidió en lo siguiente: “Es un monumento que honra el sacrificio de las madres”.

Monumento
a Pedro
Domingo Murillo

En 1805 formó parte de un grupo que conspiraría contra el gobierno español, pero fue descubierto y llevado a juicio. En 1809, lidera un grupo de patriotas que conspiró y se sublevó el 16 de julio de 1809. Pocos días después, se reunieron en un cabildo para hacer conocer un documento llamado Proclama de la Junta Tuitiva, el mismo que expresaba la liberación de las tierras del Alto Perú del Imperio español. Fue asesinado en La Paz, el 29 de enero de 1810.
Es el héroe de los paceños, en Tarija su monumento se encuentra en el Barrio San Gerónimo, razón por la cual, los residentes paceños celebran allí el 16 de julio, efeméride de La Paz.
Cinco personas fueron entrevistadas en la plaza de San Gerónimo, tres de ellas dijeron que sabían que Murillo era un héroe paceño.
Un hombre de treinta años dijo: “No sé quien es, pero creo que no es chapaco”.
Otro, dijo que “era un héroe, pero no se qué hizo por Tarija”.

Monumento a Uriondo

L a plaza Uriondo está ubicada en el barrio El Molino, en honor a Franciso Uriondo y su hermano Manuel, su historia es muy importante para el pueblo tarijeño ya que su lucha, junto a la de otros nobles hombres logró la libertad de Tarija.
El monumento fue realizado en 1992 en la gestión del presidente Jaime Paz Zamora, quien es descendiente de los Uriondo.
Cinco entrevistas se realizaron en la plaza a fin de conocer cuál era el conocimiento que la población tiene del personaje del monumento.
Tres personas de edad adulta dijeron que hacer honor a los hombres que libertaron Tarija es sumamente importante y que no se debe olvidar nunca la lucha que ellos emprendieron.
“Los jóvenes a veces olvidan a los héroes locales, pero sin ellos nunca hubiéramos llegado a ser lo que hoy somos, los hermanos Uriondo fueron y serán siempre hombres valientes de Tarija”. Dijo un hombre de 60 años.
Dos mujeres indicaron también que Uriondo fue un personaje importante para Tarija.

lunes, septiembre 26, 2011

La ciudad de los Aljibes

En un nostálgico poema que bautizó con el nombre de Adiós amable ciudad vieja, Raúl Otero Reiche hace recuento de objetos, lugares y costumbres que se fueron perdiendo de la Santa Cruz de antaño. Una de sus melancólicas estrofas rememora la pérdida de los aljibes, aquellos que servían para “sonrosar con agua del cielo la tez pálida” de la ciudad.


El aljibe era parte de la vida cotidiana de muchas familias del centro hasta mediados del siglo XX. Allí, en una especie de cisterna enterrada, se guardaba el agua de lluvia para uso doméstico. Con el paso del tiempo fueron quedando en desuso y muchos fueron destruidos para realizar edificaciones nuevas. Pero no todos se perdieron. Un relevamiento de la Dirección del Centro y Patrimonio Histórico (Dicephai) en la zona del casco viejo ha registrado la existencia de 33 aljibes y se supone que aún haya 15 más.


La Dicephai tiene previsto recorrer el área central (hasta el primer anillo) para relevar y fotografiar todos los aljibes que aún falta por documentar. “El objetivo es realizar un catálogo en el que se muestren sus características y singularidades. De este modo queremos dar a conocer la importancia que tuvieron en la vida de los cruceños de antaño”, explica Jery Dino Méndez, director de la mencionada dependencia municipal.


La provisión de agua para la ciudad en la época colonial y después de instalada la República era a través de un arroyo que cruzaba la pampa del Pari y recorría lo que hoy es la avenida Cañoto. Según el lugar donde vivían los pobladores se aprovisionaban de la cantidad que necesitaban.


Los aljibes aparecieron mucho tiempo después y solo las personas con recursos económicos los podían construir, porque eran costosos. En su mayoría la gente optaba por unas tinajas grandes, también llamadas ‘tinas’ en las que recogían agua de lluvia y que estaban enterradas en un sector del patio de las casas. Otra opción eran las norias, que se hacían cavando en la tierra de forma circular hasta encontrar agua. Estos pozos eran revestidos de ladrillo desde el nivel del suelo hasta la altura de un metro o más.


En cambio, los aljibes eran depósitos de agua subterráneos construidos de ladrillos y del tamaño de una habitación. Estaban situados en la parte central del primer patio de las casonas. Se abastecían del agua de lluvia que caía sobre los tejados, de donde era recogida por canaletas de palmeras labradas y transportada a través de las mismas hasta el depósito que estaba enterrado, como bien describe Mario Knez Soliz en su libro La hotelería en Santa Cruz de la Sierra (1892-1992) “El agua se extraía a través de una roldana, soga y cubo de madera, método que luego fue sustituido por el balde”, detalla Knez.


“Recuerdo que mi abuela ponía unas trancas de madera en las canaletas para que no ingrese ‘la primera lluvia’, porque el agua venía sucia. Recién en la segunda se las liberaba. Después utilizábamos el agua para todo”, cuenta Deisy Paz Rivero, que mantiene todavía en su casa de la calle Indepencia el aljibe que en 1925 construyó su padre Jorge Paz. “Todavía se llena de agua, pero dejamos de utilizarlo a principios de los años 60. Ahora lo mantenemos como un objeto decorativo”, explica.


Para Boris Suárez también era solo un objeto decorativo del patio de su casa, la que hace seis años adquirió a la familia Bauer Céspedes en la calle Arenales, pero se dio cuenta de que podía aprovechar el agua que aún recibe su aljibe y actualmente a través de una bomba extractora la utiliza para regar las plantas de su jardin.


En su mayoría los aljibes son de propiedad privada, pero han sufrido algunos cambios y se adecuaron a las actividades actuales de sus dueños. Son la atracción y un elemento importante en sus patios. “Algunos les han agregado iluminación, les han colocado plantas alrededor o fuentes de agua, pero en definitiva el concepto del aljibe aun se mantiene vivo”, comenta Méndez. Ejemplo de ello es el que se encuentra en el patio central del bar restaurante Sake (calle 24 de Septiembre) y otro es el que ha dado nombre al también restaurante de comidas tradicionales, de la calle Ñuflo de Chávez, esquina Potosí. Sus propietarios, Javier Libera y Jacobo Zapata no quisieron tenerlo solo como adorno, lo restauraron y nuevamente contiene agua.

Con la misma idea Cynthia Foiani piensa volver a activar el que está en el primer patio de la casona del residencial Bolívar. “En épocas donde cada vez es más costoso tener agua, tener este aljibe me permite tener un excelente reservorio”, reflexiona y luego cuenta anécdotas de su niñez, cuando se utilizaba el agua del aljibe para beber o bañarse.


Detrás de estrechos pasillos que dan a patios interiores todavía quedan estos rastros de aquella ‘amable ciudad vieja’ de la que hablaba Otero Reiche y que vale la pena recuperar para la memoría histórica de Santa Cruz.

El aljibe es y fue utilizado por diferentes culturas
La palabra aljibe proviene del árabe hispano algúbb, y este del árabe clásico gubb. Con otros nombres, pero con las mismas características y funciones, distintas culturas lo han utilizado para almacenar agua.


Por ejemplo, los antiguos mayas de la península de Yucatán, además del agua que obtenían de los pozos considerados sagrados y denominados cenotes, tenían aljibes subterráneos llamados ‘chultunes’, donde almaceban agua de lluvia.


Los aljibes también fueron utilizados por los árabes que conquistaron lo que hoy es España, para abastecer barrios enteros, como el emblemático barrio del Albaicín de Granada. Muchas de esas construcciones siguen siendo usadas por los lugareños y son un atractivo turístico más de esa bella ciudad.


Este sistema de contención ha sido la única fuente de agua potable en muchas localidades y pobaciones como sucede en la isla de Capri (Italia), donde posteriormente fue complementada con la importación de agua desde la parte peninsular del país. También se ha utilizado, y se sigue utilizando el aljibe en algunas de las Islas Canarias, donde es parte inseparable de la construcción de una vivienda. Tal es la importancia que tienen para la vida diaria de los lugareños, que las aguas que surten al aljibe pertenecen al propietario de la casa, aunque provengan de tejados o canales de viviendas colindantes. La ley defiende este derecho actualmente.


En Bolivia la instalación de aljibes en el Chaco ha sido propuesta como una de las soluciones para combartir las fuertes sequías que sufre esa parte del país. Con sistemas más modernos ya hay algunos de ellos instalados.


Otro ejemplo de su aplicación actual es el municipio de San Antonio de Lomerío (a 400 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra), donde la ONG Green Cross Bolivia ha ayudado a que sus pobladores construyan aljibes para captar el agua de la lluvia y así puedan abastecerse todo el año de este líquido vital.


Los aljibes tradicionales son todavía confeccionados con ladrillos incorporados con argamasa, mientras que sus paredes internas recubiertas de una mezcla de cal, arena, óxido de hierro, arcilla roja y resina de lentisco, ya que estos materiales evitan las filtraciones y la putrefacción del agua.
(Para tener detalles de los aljibes de la ciudad de Santa Cruz puede visitar la dirección: http://www.eldeber.com.bo/extra/2011-09-25/ALJIBES-GMSC.pptx




El arquitecto proyectista y ejecutor de la obra, Carlos Cadario (en la foto), comentó que la estructura abovedada tenía más de un centenar de años y muros de 50 centímetros de grosor que fueron abiertos por uno de los extremos. “Descubrimos que estaba construido en la exquisita tipología arquitectónica de planta redonda y cubierta en forma de cúpula iluminada cenitalmente, al cual llegamos a través de la construcción de un túnel de 15 metros de longitud.”


Una de las curiosidades de este aljibe es que proporcionalmente es el 10% de las medidas del famoso Panteón de Roma,también conocido como de Agripa, que es un templo circular construido en la hoy capital italiana a comienzos del imperio romano. El aljibe tiene cinco metros de diámetro y cuatro metros de altura. No tiene daños en su estructura. El túnel, a través del que se accede a su parte interior, tiene paredes de hormigón.


La parte central mantiene una temperatura y humedad ideales para la conservación de vinos y es por eso que se decidió utilizarlo como bodega. Se ha colocado una mesa y sillas en la parte central para reuniones de confraternización. La obra que se realizó entre 2007 y 2008 es uno de los sitios más visitados de esta casona patrimonial y requerido por empresas que lo alquilan para realizar distintas actividades.
Una bodega de vinos
Durante el proceso de recuperación de la casona patrimonial que tiene la Fraternidad Haraganes en la calle Ñuflo de Chávez y Chuquisaca se tomó la decisión de recuperar y dar uso a el aljibe que se encontraba en el subsuelo del patio principal de la antigua edificación.

domingo, septiembre 25, 2011

Marcos Escudero:Héroe Cochabambino

Al recordarse los 201 años de los sucesos que iniciaron la lucha por la independencia en Cochabamba | me parece pertinente que recuperemos para nuestra historia la figura de Marcos Escudero.

Acostumbramos encumbrar como héroes sobre todo a quienes liderizaron batallas o murieron como mártires, lo que nos lleva a cultivar una imagen militarista y guerrera de la historia, y a olvidar los costos humanos y sociales de esa actitud. Por lo que sé, Marcos Escudero merece ser recordado como un héroe, pero no de la batalla y la muerte, sino de la creación de instituciones, de la promoción de la libertad y de la cultura.

Encontré su nombre casualmente, en un certificado que expidió de puño y letra en 1850, recordando haber presidido un examen de grado seis años atrás, en su condición de Cancelario de la Universidad de San Simón.

Esto fue lo primero que llamó mi atención, porque su nombre no figura en las listas oficiales de la Universidad, confeccionadas a partir de una historia escrita por el Dr. Carlos Walter Urquidi. Esta omisión se explicaría por la pérdida de una buena parte de los archivos de la Universidad correspondientes a su primera años de funcionamiento. De hecho, el certificado de Escudero responde al requerimiento de un profesional que pide nueva certificación justamente por haberse perdido su expediente.

La condición de Cancelario de Marcos Escudero está avalada por su carta, firmada de puño y letra en papel sellado de la época, así como por otras dos cartas suscritas en el mismo año de 1850 por quienes fueron Secretario General y Prosecretario de la Universidad durante su gestión, los Drs. Melchor Jose Reyes y Manuel Protacio Laredo.

También lo menciona como Cancelario el Escribano Público Pedro Torres en el acta del examen de grado de 1844 que presenta el requeriente en 1850.

No cabe pues duda alguna de que Marcos Escudero fue Cancelario de la Universidad y de que su nombre debe ser incorporado en su historia oficial.

Buscando datos adicionales de Marcos Escudero, encontré también que su nombre aparece entre los integrantes del primero consejo universitario de 1832, por lo que fue también uno de los fundadores de San Simón.

Más importante aún, Escudero se encuentra entre los fundadores de la República, en condición de diputado por Cochabamba a la Asamblea Deliberante de 1825. Su firma está estampada en el Acta de Independencia de la República Bolívar, como se llamó originalmente nuestro país.

Como él, fueron también diputados en la Asamblea Deliberante y Cancelarios de la Univesidad los doctores Mariano Méndez, Jose Manuel Cabello, Miguel Vargas y Manuel Argote, de manera que de los 13 firmantes por Cochabamba del Acta de Independencia, cinco fueron luego Cancelarios de la Universidad.

El nombre de Marcos Escudero figura reiteradamente en el Libro Mayor de Sesiones de la Asamblea como uno de los diputados que asistió con mayor regularidad. No fue parte de la directiva ni de comisiones especiales de negociación con Sucre, pero a pesar del carácter escueto y resumido de las actas de la Asamblea, se puede atisbar la figura de Escudero entre quienes buscaron dar profundidad política y filosófica a las deliberaciones de la Asamblea. En efecto, es a sugerencia suya que se debate la organización de la República y su propuesta, finalmente aprobada, es que sea una democracia representativa.

En esa ocasión Escudero seguramente culminaba una larga lucha, pues también encontramos su nombre entre los integrantes de la Junta Provincial de Cochabamba, organizada en 1811, luego de los sucesos del 14 de septiembre.

Siguiendo instrucciones de la Junta de Buenos Aires, se convocó a la elección de los miembros de una Junta Provincial subalterna en Cochabamba. Organizada la ciudad, los vecinos eligieron a los representantes de los ocho cuarteles y el 5 de abril de 1811 lograron nominar a los miembros de la Junta, incluyendo en ella al Alcalde Pedro Miguel Quiroga y al Regidor Mariano Antezana. Estos, sin embargo, renunciaron a sus vocalías en la Junta aduciendo motivos de servicio público en otros cargos, y el 14 de abril los electores volvieron a reunirse para llenar esas vacancias. Quiroga fue reemplazado por Manuel de la Vía, que obtuvo cinco de los ocho votos, y Antezana por Marcos Escudero, quien logró siete de los ocho votos.

La Junta se instaló el 15 de abril de 1811. Estaba presidida por Francisco del Rivero y la integraron Vicente Ramón de Espinosa y Arrázola, Pedro Vidal, Doctor Sebastián de Irigoyen, Mariano Zalamanca, Ramon Laredo, José Gabriel Gumucio, Manuel de Cabrera, Manuel de la Vía, Marcos Escudero y José Mariano Dies de Medina según lo acreditó el Escribano de su Majestad Público y de Cabildo Marcos de Aguilar y Peres.

Estos datos deberían estimular una investigación más detallada de este olvidado cochabambino. Y vale la pena hacerlo para beneficiar a nuestra memoria y decirles a nuestra contemporáneos que su dedicación cívica hoy, tampoco será olvidada mañana. Marcos Escudero fue parte de las luchas por la independencia, contribuyó a la creación de la república y a la fundación de nuestra democracia, y aportó también al desarrollo académico del país apoyando la creación de la Universidad y dedicándole trabajo muchos años. Razones de sobra para incluirlo en el panteón de nuestros héroes.

martes, septiembre 20, 2011

Santa Cruz con el reto de crecer más

En la vía del progreso y la competitividad, Santa Cruz enfrenta el desafío de dar más impulso a su crecimiento para mantener su liderazgo como ‘locomotora’ económica de Bolivia. En ello coinciden analistas y representantes de sectores productivos del país, que destacan la importancia de que este departamento incremente su producción regional a tasas más elevadas en forma sostenible para hacer frente a la creciente población y generar más y mejores empleos.

Santa Cruz continúa siendo el primer departamento en contribución al PIB de Bolivia (aporta con un 27%), es líder nacional en exportación de productos no tradicionales (con más del 60%) y sobresale por su elevada provisión de alimentos al país (alrededor del 70%). También se destaca por contar con la mayor población económicamente activa, por su alta recaudación tributaria y por haber mejorado sus indicadores de desarrollo humano. Asimismo, Santa Cruz se ha transformado en un destacado centro de negocios de Bolivia siendo sede de importantes eventos.

La Fundación Milenio considera que para que Santa Cruz continúe con esos indicadores positivos, es necesario el apoyo del Estado con políticas públicas que acompañen el crecimiento.
Para ello, según esa institución, se requiere seguridad jurídica para el sector agroindustrial, acceso a créditos blandos con incentivos de bajas tasas de interés, además de anular las restricciones a las exportaciones, abandonar la apreciación del tipo de cambio “que causa problemas de competitividad internacional” y mayor apertura de mercados.
El Centro Boliviano de Economía de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz observa que a raíz de que en los últimos años se ha evidenciado una desaceleración en el ritmo de crecimiento el reto es aumentar la producción regional.

“El desafío pasa por aumentar la producción no sólo a través de una mayor acumulación de factores de capital y mano de obra, sino que la misma sea de calidad, y para ello es primordial incrementar la productividad. Es necesario revisar las políticas públicas que restringen las exportaciones y definen niveles de precios, y aplicar los beneficios desarrollados por la biotecnología y que otros países vienen aprovechando. De igual manera, es esencial el desarrollo de otros sectores que puedan generar mayores ingresos como el turismo y los servicios especializados”, señala.

El economista Teófilo Caballero afirma que el gran reto de Santa Cruz es alcanzar tasas de crecimiento económico por encima del 6,5%. “Este departamento posee la tasa de crecimiento demográfico más alta del país (...) El crecimiento de la economía cruceña está por debajo de la economía boliviana en comparación a otros años y eso es un grave problema estructural”, puntualizó.

Algunos desafíos

- Proyectos. Desarrollar los proyectos estratégicos pendientes. Entre ellos la industria siderúrgica de Mutún, Puerto Busch, Proyecto Múltiple de Rositas, conexión ferroviaria Santa Cruz-Cochabamba, además de los proyectos de biocombustibles y producción de líquidos de gas natural.

- Infraestructura. Desarrollar la infraestructura física necesaria que permita superar las barreras que supone la mediterraneidad para el acceso a mercados externos y generar corredores interoceánicos de comercio y servicios.

- Incentivo. Urge seguridad jurídica y políticas estatales que coadyuven y estimulen las iniciativas privadas. Es necesario una mayor inversión.

Diagnóstico FODA

Fortalezas
Con amplio potencial productivo

- Indicadores. Santa Cruz sigue siendo el primer departamento en la contribución del PIB, el de mayor población económicamente activa, el que genera una mayor recaudación tributaria, produce el 72% de los alimentos para todo el país y el que ha mejorado considerablemente sus indicadores de desarrollo humano.

- Industria. Gran potencial de recursos naturales y mano de obra con elevada aptitud para tecnificarse y de bajo costo.

- Comercio. Sobresale por su posición geográfica estratégica en el Cono Sur, su gran potencial de recursos naturales y su mano de obra joven.

- Producción. Condiciones geográficas favorables a las actividades productivas vinculadas a granos principalmente.

- Empresarial. Institucionalidad empresarial bien consolidada, fuerte actitud empresarial emprendedora. Santa Cruz posee un importante potencial turístico

Oportunidades

Proyectos y mercados atractivos

- Industria y comercio. Alta demanda mundial de productos agroalimentarios. Mercado interno en crecimiento. Demanda internacional insatisfecha, particularmente en Asia. Ventajas de algunos acuerdos comerciales. Nichos de mercado en zonas fronterizas. Inversión extranjera de países emergentes.

- Economía. Hay que mirar a Brasil como un aliado, pero hay que estar preparado con competitividad y productividad.

- Hidrocarburos. Potencialidad hidrocarburífera que no ha sido explotada por insuficiente exploración. Gran potencial en la producción de bioetanol y biodiesel.

- Vías. La carretera Santa Cruz-Puerto Suarez debe servir para complementar la economía cruceña con la brasileña.

- Agro. Amplia frontera agrícola. El proyecto Rositas cuya represa permitirá irrigar a importantes zonas del departamento y generar energía hidroeléctrica.

Debilidades

Falta de políticas y estrategias

- Industria. Infraestructura de transporte, de comunicaciones y servicios básicos insuficientes y de calidad limitada. Baja tecnificación de la mano de obra. Falta de estrategia y políticas de desarrollo industrial. Falta de líneas de crédito en condiciones adecuadas de plazo e interés.

- Comercio. Burocracia y excesivos trámites. Control de precios y restricciones a las exportaciones e importaciones. Falta de una estrategia de promoción a las exportaciones y la inversión.

- Medioambiente. Urge hacer cumplir las políticas de protección medio ambiente.

- Otros. Permanentes conflictos sociales y políticos generan inestabilidad. Insuficientes recursos asignados para el turismo y la promoción adecuada. Escasa conciencia turística en la población de algunas zonas.

Amenazas

Trabas pendientes por enfrentar
- Industria y comercio. Alta informalidad, contrabando y amenazas de que la economía mundial entre nuevamente en crisis. Políticas públicas que desincentivan la producción. Políticas intervencionistas del Gobierno que restringen comercio exterior.
- Presupuesto. Los recortes presupuestarios de parte del gobierno en contra de la Gobernación y Municipios son una amenaza para la mejora del Indice de Desarrollo Humano.
- Naturaleza. El avasallamiento de reservas naturales es un peligro para el hábitat natural.
- Electricidad. La falta de inversión en la generación de energía eléctrica pueden restringir las intenciones de inversión en el departamento.
- Hierro. La falta de producción de Gas Natural puede truncar el despegue de la explotación del Mutún, un proyecto que espera desde hace varios su ejecución en el departamento.

domingo, septiembre 18, 2011

Las plazas que adornan la llajta

La ciudad de Cochabamba conocida como la “ciudad de la eterna primavera”, posee uno de los mejores climas de Bolivia y alberga en su infraestructura urbana las mejores plazas, plazuelas y parques de Bolivia.

Las plazas, como ocurre en otras ciudades del país, tienen características propias y muchas de ellas encierran historias vinculadas con el pasado histórico de la región y del propio país.

Un ejemplo de ello, lo constituye la plaza 14 de Septiembre. Ubicada en pleno centro de la ciudad, conserva el típico aire colonial que contrasta con los avances arquitectónicos y construcciones modernas que dan paso a una nueva fisonomía urbana. Es el centro político y social, rodeada de vistosos jardines con abundantes árboles ornamentales.

En ella funcionan las principales instituciones públicas, como la Gobernación, la Alcaldía y el Concejo Municipal y la Policía Departamental, cuyas edificaciones ubicadas en la acera norte mantienen aún las características de la era republicana.

En la Plaza Principal convergen generalmente todas las expresiones políticas (marchas, movilizaciones, cabildos, mitines). Pero, al mismo tiempo, brinda espacios de esparcimiento, diversión y recreación a sus habitantes y a los visitantes del interior y exterior del país. Cuenta con accesos peatonales por las cuatro esquinas, tiene varias divisiones con espacios para reunión de personas al libre albedrío.

Los espacios centrales se los usa para diferentes actos conmemorativos y libertarios, en la parte sur tiene una vistosa y antigua fuente de agua. Está adornada por vistosos jardines que son atendidos permanentemente por la Alcaldía. También es un centro de espiritualidad, por la presencia de las dos principales iglesias de la ciudad: La Catedral Metropolitana y la Iglesia de la Compañía de Jesús.

La plaza Colón es la segunda en importancia por su forma y amplitud. Cuenta con espacios de vegetación y árboles ancestrales, cuidados con esmero. Se caracteriza por una gran fuente de agua y un típico puente peatonal. Eventualmente es utilizado como un centro de exposiciones de artesanía, textiles, manualidades, como también para exponer plantas y flores.

Allí comienza uno de los paseos más hermosos de la ciudad, conocido como El Prado, su nombre oficial es Gral. José Ballivián aunque en el pasado era denominado como Alameda, formada por palmeras y plantas de diferentes especies.

En El Prado, se encuentran instalados un sinnúmero de bares y restaurantes, hoteles, casas de hospedaje y tiendas comerciales.

Al final de la Alameda, se encuentra la plaza de las Banderas, conocida así porque en ella se encuentran instalados mástiles en los que flamean banderas de diferentes naciones, en una muestra de integración latinoamericana. Es también un punto de encuentro, por la proximidad con el estadio Félix Capriles.

A pocas cuadras se ubica la plaza Sebastián Barba de Padilla, donde según algunos historiadores tuvo lugar la fundación de la Villa de Oropesa. Sobre la avenida Salamanca, están localizadas las plazuelas Constitución y Quintanilla, que tienen jardines más sobrios y con escasa vegetación.

La plaza Gerónimo de Osorio, es también visitada como el lugar donde tuvo lugar la primera fundación de la Villa de Oropesa. Está ubicada en la zona sur de la ciudad, en una superficie reducida donde existen dos monumentos, uno dedicado al fundador de la Villa de Oropesa Don Gerónimo de Osorio y otro que representa la conquista española.

La plaza Luis Felipe Guzmán (Cala Cala), situada en el norte de la ciudad, tiene un carisma muy especial, porque recuerda a la campiña que en el siglo XX era frecuentada por las familias adineradas a sus casas campestres en busca de esparcimiento. Si bien aún existen algunos vestigios de construcciones coloniales del pasado, actualmente es considerada como una zona residencial y moderna de Cochabamba.

Conocida como la Recoleta, la plazuela Ubaldo Anze, es una de las más concurridas tanto en días ordinarios, como festivos. Especialmente los primeros viernes de mes, la gente acude a la Iglesia para participar de la Eucaristía en la Iglesia, luego de la cual se vende el tradicional api con pasteles al aire libre, junto con otro tipo de masitas.

Junto a la Iglesia se encuentra el Hotel Cochabamba, de reconocida trayectoria en hospedaje y gastronomía internacional. Complementariamente, se abrió un nuevo paseo conocido como "Boulevar“ donde se han instalado reconocidos restaurantes, que hacen gala de la tradición gastronómica de Cochabamba, discotecas y locales donde se realizan peñas folklóricas y hasta sofisticados pubs, que son frecuentados tanto por propios como por extraños.

Un singular atractivo posee también la plaza 4 de Noviembre en la zona de Queru Queru, al norte de la ciudad, recientemente remodelada por la Alcaldía Municipal con una amplia fuente de agua. Este espacio se encuentra rodeado de modernos edificios.

Una de las plazuelas que tiene una enorme tradición histórica, cultural, recreacional, medioambiental y turística es la Esteban Arze ubicada al pie de la colina de San Sebastián. Allí se realizó el primer cabildo en la época de la independencia y se libró la batalla contra las huestes de Goyoneche.

En el año 1917, cuando llegó el ferrocarril a Cochabamba se instaló la primera estación de trenes en San Sebastián, donde en la actualidad queda delimitada entre la subida a la colina de las Heroínas de la Coronilla y la avenida Ayacucho. En esta plaza, también se encuentran localizadas las dos cárceles (de varones y mujeres) de la ciudad.

Las plazas de Cochabamba se encuentran muy ligadas al fervor religioso de los pueblos, pues en la mayoría de ellas cuentan con una iglesia. Así en la plaza 14 de Septiembre están ubicadas la Catedral y la Compañía de Jesús, en la plaza Colón el Hospicio, la Iglesia de Santa Teresa, en la plaza Granado, la del Corazón de Jesús en la plaza Corazonistas, otra en la Recoleta, San Pedro, etc.

La Catedral Metropolitana

Se construyó a principios del siglo XVIII, sobre la base de un antiguo templo del siglo XVI. Se encuentra ubicada en la plaza 14 de Septiembre, siendo uno de los símbolos característicos de la ciudad.

Fue denominada Catedral Metropolitana desde el 30 de julio de 1975, en que la Diócesis de Cochabamba fue elevada a sede metropolitana mediante bula Quo gravius del Papa Pablo VI, y ejecutada por Mons. Giuseppe Laigueglia, Nuncio Apostólico de Su Santidad, el 29 de noviembre del mismo año.

El investigador E. Wethey fue el primero en fijarse en la belleza de los monumentos virreinales de Cochabamba y entre ellos figura la portada de la Catedral, misma que se abre entre dos grandes contrafuertes que parecen dispuestas para recibir en arco. Está compuesta de tres cuerpos con columnas salomónicas que flanquean la puerta, la hornacina y la ventana que ocupan el centro de la composición.

El diseño de este pórtico está influido por el estilo ecléctico, ya que sus columnas son una combinación de columnas corintias con arcos bajos de medio punto y un amplio rosetón ojival que se alza sobre el arco central. Esta composición contrasta con la de la fachada de pies del edificio y la torre.

A vista de pájaro representa una perfecta cruz latina. Una arcada moderna, que corresponde a principios de siglo, le cubre el frente que da hacia la Plaza Principal.

Internamente está cubierta con pinturas modernas, por lo que no se puede apreciar sus dimensiones.

La edificación de este templo, como todas las ubicadas en la Plaza Principal, es una de las más importantes del departamento porque en ella se llevan a cabo las actividades litúrgicas más representativas como la posesión del Arzobispo. Esta iglesia fue reconocida como monumento histórico y arquitectónico el 7 de diciembre de 1967.

Movimiento de scouts 100 años en Bolivia

El origen del escultismo en el mundo se inició con Robert Baden Powell, quien cuando era niño y vivía en el campo hizo germinar la semilla del Movimiento Scout en su mente y después de su ingreso en el Ejército conservó el recuerdo de los juegos y experiencias de su infancia para su propio adiestramiento; lo que le salvó la vida varias veces. La idea medular era inducir a los hombres a pensar y a actuar por sí mismos.

El Movimiento Scout es hoy la organización juvenil de carácter educativo más grande del mundo, con más de 30 millones de miembros en 170 países y territorios. En una palabra, el Movimiento Scout significa “educación”, y usando otras más podemos decir que es “formación del carácter”, o “educación para la vida”. En efecto, la misión del Movimiento Scout es contribuir a la educación de los jóvenes para que participen en la construcción de un mundo mejor, donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad.

ACTIVIDADES EN BOLIVIA

En 1909 Powell dio una conferencia en la Universidad de Chile en la que participaron representantes de varios países. De Bolivia asistió el profesor Adolfo Piñeiro Román, quien fundó la Primera Brigada Scout en la ciudad de Tarija en 1911. Se considera este año como el inicio del Movimiento Scout en Bolivia.

El año 1912, en el Colegio Junín en Sucre, se fundó una Brigada Scout, en 1913 en el Instituto Americano. En 1915, en La Paz, los colegios Nacional Ayacucho y San Calixto formaron sus respectivas unidades scouts; desde entonces también en otras ciudades se formaron grupos creándose ese mismo año la Asociación de Scout de Bolivia, cuya secretaría funcionó en la Universidad Mayor de San Andrés.

LOGROS NACIONALES

Los scouts de Bolivia han participado y organizado innumerables eventos internacionales como los Jamborees Mundiales e Interamericanos; Conferencias Mundiales e Interamericanas; Seminarios y Cursos Internacionales. En cumplimiento de su acción educativa la A.S.B. ha contribuido a la formación de miles de niños y jóvenes, muchos de los cuales han ocupado cargos públicos y privados de primer orden desde la Presidencia de la República, la Presidencia de la Conferencia Episcopal, ministros de Estado, parlamentarios, educadores, profesionales y empresarios. Se estima que desde su fundación han sido miembros de la (ASB) alrededor de 250 mil jóvenes.

En 1983, la sede nacional de la ASB se trasladó a Cochabamba y desde entonces creció mucho más, logrando implementar infraestructura relevante en varios departamentos del país.

La (ASB) se caracteriza en el ámbito del Movimiento Scout mundial por llevar a cabo proyectos de desarrollo de la comunidad, en temas como salud infantil y medio ambiente.

Actualmente impulsa: Salvemos vidas de difusión de la terapia de rehidratación oral, A limpiar el mundo, 350: la hora del planeta y otros.

miércoles, septiembre 14, 2011

La calle Brava era el centro del alboroto

Si hubo una zona que le dio dolores de cabeza a las autoridades y vecinos por el desorden y el alboroto que provocaba en la época de la Colonia, esa fue la calle Brava, hoy conocida como Vallegrande.

"En su época sonó muy fuerte porque era una zona donde reinaban los tragos. Tengo conocimiento que la fama de brava se la dieron los borrachitos que armaban unas trifulcas de aquellas", comenta el general Lucio Áñez, conocedor de la historia de Santa Cruz.

Según refleja Reymi Ferreira en su libro "Estampas cruceñas", desde la época de la colonia se establecieron allí los viajeros, arrieros y comerciantes que transitaban desde Santa Cruz a los valles y a otros departamentos occidentales del país.

Una zona roja. Producto de esa influencia, el área se fue llenando de tambos, chicherías, chicharronerías y casas comerciales. En ese ambiente, delincuentes, ladrones y sinvergüenzas circulaban a sus anchas como peces en el agua o loros en maizal.

Las continuas peleas, borracheras y escándalos que producía el consumo de alcohol llevaron a que sea conocida como el principal centro de desorden en la ciudad, poniendo en vigilia permanente a las autoridades.
Fernando Sanabria, en su libro "Tradiciones, leyendas y casos de Santa Cruz de la Sierra", relata que tal era el grado de peligrosidad en esta zona que la policía sólo se animaba a patrullar en grupos de efectivos, ya que de lo contrario debía hacerse de la vista gorda o desaparecer del lugar.

Incontrolable. Según Sanabria, si algún sereno pretendía imponer el orden, los contendientes abandonaban por un momento la gresca y mostraban al guardia "lo publico de la calle y lo quebradizo del orden".

En muchos casos, cuando algún oficial con gente armada llevaba a los bochincheros a dormir la siesta por el consumo de alcohol, "más tardaba en cargar con estos que los otros en armar una nueva batalla".

En aquella época llegó un señor con nombramiento de "Comisario de la Policía de Seguridad", que apenas se enteró de lo que pasaba en la dichosa calle, habría comentado: "Esas son pavadas. Lo que pasa es que los tipos de la tal calle no han encontrado aun la horma de sus zapatos... Ya se las verán conmigo... Me basto yo solo para ponerlos en vereda".

El porqué del nombre. Según Sanabria llegada la noche, el recién estrenado comisario metió el revólver en la revolvera, introdujo un laque a su cinturón y salió de la comisaría con rumbo a la calle de la siniestra fama.

Al día siguiente sus colegas de la guardia fueron a buscarle para saber del resultado de su aventura y lo encontraron poniéndose fomentos y salmueras sobre la frente y las sienes. Tenía la cara hecha un mapamundi de magulladuras, moretones, chichones, peladuras y araños. El hombre no esperó a que le pregunten nada. Apretando parches y arrimando fomentos, murmuró por lo bajo: ¡No hay qué hacerle che!… la calle es brava, brava…. Así quedó entonces bautizada la vía como “La calle Brava”.

Otras calles que guardan su historia

La calle Florida fue bautizada como el barrio serebó porque allé llegaban los carretones de las moliendas. La calle la paz fue llamada la de la amargura.

Hizo méritos a su 'nombre de pila'

En la época de la colonia se convirtió en un dolor de cabeza para las autoridades, que no lograban controlar la venta de bebidas ni los escándalos.

PROGRAMA

11.00 Inauguración del Módulo Educativo 6 de Junio en el Distrito 12.

15.00 Taller de Teatro de Papel en la Biblioteca Municipal de la Cultura de La Cuchilla.

16.00 La hora del Cuento en la Biblioteca Municipal del Distrito 10.

20.00 Festijazz en la Casa de la Cultura

20.00 VII Festival Departamental de declamación poética en la Sala de Teatro de la AECID.

20.00 Programa cultural de Rubén Poma en el Paraninfo Universitario.

En el Museo de Historia hay muestras permanentes de la historia de Santa Cruz y cultura chiquitana.

martes, septiembre 13, 2011

La plaza principal 24 de septiembre Más que un paseo es el corazón de Santa Cruz

Su nombre evoca la fecha del aniversario de Santa Cruz: 24 de septiembre. Pero; además, rememora la guerra de la Independencia de nuestro departamento que inició un 24 de septiembre de 1810 y que culminó 15 años después, el 14 de febrero de 1825; así lo manifiesta Juan Oliva, de 67 años, al momento de preguntarle el significado que tiene para él, la Plaza Principal.

Contemplando el cuadro que forma la imagen de Ignacio Warnes y la fachada de la Catedral Metropolitana dice: "Dónde poder ir y sentir lo mismo. En lo personal aquí hay todo lo que busco y lo que quiero ver: noticias, historia, naturaleza, aunque ya no como antes, afirma y continúa...amigos, y mujeres bellas", expresa sonriendo. Su versión engloba el sentir de muchos cruceños.

Un pedazo de historia. Es que la plaza 24 de Septiembre es el corazón de la ciudad y centro de todo tipo de manifestaciones cívicas, sociales, culturales. Su historia se remonta al año 1850, cuando el gobierno de Isidoro Belzu, contrató al francés Carlos de Chalot para convertir la originalmente llamada “Plaza de la Concordia”.

Acorde a la época, Chalot diseñó un paseo geométrico simple, respondiendo a la moda francesa dominante en aquel entonces. Asimismo, se enladrilló la acera perimetral y cuatro radiales convergentes en un núcleo central, donde estaba ubicada la principal noria de la ciudad que abastecía de agua a quienes no poseían una.

En ese momento también se inició la construcción del murete perimetral, obra que no impidió que continúen las corridas de toros en el interior de la plaza. Posteriormente, el agotamiento de la fuente de agua obligó a que esta se reemplace por una glorieta.

Cambió su nombre y su forma, pero no su esencia. En 1910, la Plaza de la Concordia cambió su nombre por el de plaza 24 de Septiembre, conmemorando el centenario del Grito Libertario ocurrido allí mismo. La inserción del monumento a Ignacio Warnes se realizó diez años después, en 1920. Con el pasar de los años ha sufrido una serie de transformaciones estructurales, el más significativo en el año 2005 con la peatonalización de las calles circundantes. Aún así, mantiene la esencia de abrazar a propios y extraños.

Un referente del turismo cruceño

Quienes visitan la ciudad no pueden dejar de presenciar el paseo que es el centro del circuito turístico que evoca la historia de Santa Cruz y la lucha de su gente.

PERSONAJES
Han hecho de la Plaza su segundo hogar...

MARIO FRÍAS "FUSIL”: 56 años lustrando " Conocí la Plaza a mis 8 años, luego de la guerra civil, por los años 1949 cuando llegué a esta ciudad. Santa cruz no era más que hasta la plaza del cementerio, la vida era muy linda en esa época, me refiero a la tranquilidad que había y a la hospitalidad de su gente.

En aquel entonces mi tío me compró una caja de lustre y empecé a limpiar los zapatos a las autoridades de la Brigada, la Prefectura y de la Policía hasta que me quedé a trabajar aquí.

Óscar paz franco,
Visitante, de 67 años
"Vengo desde hace tres años a diario a la Plaza a compartir con un grupo de amigos a charlar, jugar ajedrez o simplemente para contemplar la belleza de nuestro paisaje, en las mañanas y en las tardes, principalmente .

Las personas de la tercera edad vemos en la Plaza un lugar ideal para rememorar lo que vivimos en nuestra juventud tomándonos un cafecito y para enterarnos del diario acontecer.

Si bien nuestra Plaza luce hermosa y está modernizada, añoramos los árboles y la esencia camba que había antes de su transformación. Sigue siendo el lugar de manifestaciones del sentir cruceño". Nunca me vi trabajando en otro sitio que no sea la Plaza y voy hacerlo mientras Dios me dé las fuerzas para seguir haciéndolo en este paraíso".

Filemón Barba.
Más de 60 años retratando a Santa Cruz
" Empecé a retratar a mis 14 años con mi máquina minutera, que me ha acompañado y ha presenciado al igual que yo todo tipo de acontecimientos que hubo en este escenario.

Más que darme la oportunidad de sacar adelante a mis siete hijos y a mi esposa, mi trabajo me ha dado un sinfín de alegrías.

Me he resistido a cambiar de equipo o de irme a otro lugar porque es este mi sitio. Siento que con mi instrumento puedo hacer que esta Plaza o la Catedral vivan para siempre en cada fotografía en blanco y negro que recuerden a la verdadera Santa Cruz.

domingo, septiembre 11, 2011

Nicolás Suárez Callaú (1851-1940) y José Mercado Aguado (1826-1894)

Dos hombres talentosos y creadores, que con méritos propios hicieron grandes fortunas, pero que además tuvieron la sensibilidad social que les permitió volcar parte de su patrimonio en beneficio de los más débiles o hacia causas nacionales importantes. Hoy destacamos a estos personajes, AMBOS CRUCEÑOS, FEROCES BUSCADORES DEL DINERO, PERO DOTADOS DEL FRECUENTE TOQUE DE AMOR hacia los menos favorecidos por la vida.
José Mercado Aguado
Personaje del siglo XIX, conocido como el ‘filántropo’ y por su enorme riqueza. Actuó cuando Santa Cruz de la Sierra tenía 177 manzanos y una población de 12.000 almas en 1890. En ese entonces, ya era propietario de 70 casas y varios hatos en las provincias de Cordillera y Chiquitos, como también de gruesas sumas de dinero en bonos públicos y acciones en sociedades mercantiles. Su mayor fortuna la fue acumulando a través de la intensa actividad comercial que realizó con las provincias del norte argentino, llevando ganado y trayendo artículos manufacturados.


Este hombre de bien, a la edad de 68 años, dispuso mediante testamento el reparto de sus bienes y destinó un quinto de su masa hereditaria (dinero en efectivo, bonos y acciones) para la construcción de un asilo para los niños huérfanos. Hecha la liquidación, el quinto de los bienes resultó con un valor equivalente en ese entonces a más de 200.000 dólares americanos. Además de instituir un fondo que funcionaría con el valor de los alquileres de 35 casas para beneficio de los niños huérfanos de Santa Cruz, según el historiador Hernando Sanabria Fernández.


Es oportuno resaltar que sus hijos, Nemesio, Eusebio y Segunda Mercado, cumplieron al pie de la letra la voluntad de su progenitor al llevar adelante la costosa edificación de un inmenso caserón sobre un manzano en 1918. Además de ser celosos custodios de los alquileres de 35 casas que se encuentran ubicadas dentro del Casco Viejo de la ciudad.

Antes de morir en 1920, Nemesio Mercado, temeroso de que la obra benéfica de su padre pudiese ser afectada o desvirtuada por intereses políticos, transfiere el edificio y los numerosos inmuebles a su confesor en calidad de albacea particular a Monseñor Daniel Rivero. Posteriormente el legado de José Mercado Aguado fue manejado por algún tiempo por el Concejo Municipal y luego la dirección y administración de esos bienes a las Escuelas Cristianas La Salle. Lo cierto es que esos bienes representan actualmente varios millones de dólares que por indiferencia o corrupción han ido mermando.
Retrato. José Manuel Mercado Aguado, un benefactor. Su espíritu de empresa lo convirtió en millonario












Nicolás Suárez Callaú
Hombre extremadamente rico. C. Post, corresponsal de The India Rubber World (New York, abril 1905) decía: “Lo que Rockefeller es en el mundo del petróleo, lo es Suárez en el mundo de la goma”. La misma publicación en 1924 comentaba que don Nicolás Suárez había rechazado en Londres entre 40 y 45 millones de dólares por su gigantesca empresa de goma y ganado.

En 20 años había construido junto con sus hermanos un verdadero imperio económico que al comenzar el siglo XX movilizaba el 60% de la producción de caucho a escala mundial.

Gran explorador, siguiendo el histórico viaje de Heath aguas abajo del río Beni pudo comprobar su confluencia con el Mamoré. Allí fijó su residencia y su centro de poder: Cachuela Esperanza (1882) convertida en un verdadero enclave de modernidad al ser dotada, en plena Amazonia, de adelantada como el telégrafo, la electricidad, el agua potable, un ferrocarril y un moderno hospital con rayos X que recibía enfermos de la zona gomera, además de villas de lujo, hotel, restaurantes, cine, teatro, club, biblioteca, campos de deporte, tiendas, oficinas, almacenes y otras comodidades. En dicha ciudadela se alojaban más de 2.000 empleados de la firma, administrando la mercancía que se exportaba a Europa y que llegaba por vía fluvial desde Europa hasta el Pará.
Defensor de la integridad territorial, de su propio peculio costeó gran parte de su fortuna en la contienda del Acre, y fueron los empleados y siringueros de la Casa Suárez, aglutinados en la famosa Columna Porvenir, los que rescataron Bahía (ahora Cobija), del poder de los brasileños. Con este triunfo se afianzó definitivamente nuestra soberanía en esta región. Sin este esfuerzo patriótico otra habría sido la suerte de los territorios que hoy forman los departamentos de Pando y Beni.

El año 1932 sobrevino la guerra con Paraguay y al producirse este acontecimiento se pusieron nuevamente en evidencia las virtudes cívicas de don Nicolás Suárez. Pese a su avanzada edad, puso al servicio del país su notable concurso moral y material en el equipamiento de los voluntarios benianos que se movilizaron desde Beni y Pando hacia el Chaco boliviano.
Falleció el 9 de enero de 1940 en Cachuela Esperanza, primer hito de avanzada civilizadora.

Dejó este ilustre personaje escrito su nombre en las páginas de la historia nacional. Apreciando los eminentes servicios prestados al país, el Honorable Senado Nacional lo declaró Benemérito de la Patria en 1928; el Ejército Nacional le otorgó la Medalla al Mérito Militar en el grado de Caballero en 1936 y el Supremo Gobierno el Cóndor de los Andes en el grado de Comendador, en 1937.
Imagen. Nicolás Suárez, en la época en que fundó Cachuela Esperanza. A la izquierda, Los huérfanos, donado por Mercado Aguado

domingo, agosto 28, 2011

Amazonas, el gran río de los mitos

La literatura del mundo amazónico ha sido en cinco siglos un largo diálogo de mitologías. Las que concibieron en centenares de lenguas los 10 millones de nativos que habitaban sus orillas a la llegada de los europeos, y las que aportaron el español y el portugués, que se consolidaban entonces y que con la aventura americana se convirtieron en grandes lenguas planetarias. Hay que leer El hablador, de Mario Vargas Llosa, o Macunaíma, de Mario de Andrade, para sentir la complejidad de los mitos indígenas y el modo libre, audaz y conmovedor cómo la sensibilidad mestiza los interroga y los transforma en inquietantes parábolas de la modernidad. “Una lengua”, escribió Jorge Luis Borges, “es una tradición, un modo de sentir la realidad, no un arbitrario repertorio de símbolos”.

Innumerables son las recopilaciones que se han hecho de tradiciones, relatos, mitos y sueños indígenas, pero podemos mencionar Los piros, relatos recopilados en el Perú por el sacerdote español Ricardo Álvarez en 1960; los Mitos e historias aguarunas, recopilados por José Jordana Laguna en 1974; La verdadera biblia de los cashinahuas, cuentos recopilados por el antropólogo francés André Marcel d'Ans en 1975, que ha sido llamada “Las mil y una noches del mundo indígena amazónico”; El universo sagrado, recopilado y reelaborado por Luis Urteaga Cabrera, de Cajamarca, quien convivió 10 años con los indígenas shipibos; y las recopilaciones Yaunchuck I y II que recoge la literatura oral de los jíbaros huambisa, publicadas en 1994.

En la región brasileña y venezolana, el etnógrafo alemán Koch-Gruneberg recogió las leyendas e historias de los indígenas taulipangues y arecunás, que dieron a conocer un mundo rico de imaginación y de conocimientos e inspiraron en Brasil a Mario de Andrade, en una semana inolvidable de 1928, su novela Macunaíma. Es una rapsodia que mezcla el espíritu de los romances medievales y la atmósfera de las ciudades fantásticas con el ritmo de la novela picaresca para producir una de las grandes fusiones literarias contemporáneas.

La selva es un laberinto insondable, pero el río es un camino abierto, una inmensa vía de comunicación que unió desde siempre a los pueblos de la cuenca, y comunicó al mundo del Caribe con las regiones andinas. Las poblaciones y las lenguas del río llegaron del mar, y así lo narran los distintos pueblos en el mito compartido de las grandes anacondas que entraron por la desembocadura y remontaron los cauces de agua.

Un país
Esta inmensa cuenca que hoy se reparten ocho países es un gran país en sí misma, el mayor sistema de aguas dulces del planeta, y es comprensible que en el Amazonas todo sea superlativo: sus mil tributarios, su extensión, su caudal, el territorio que abarca y la selva que nutre. La cantidad de agua que mueve es un océano circulante; porque es una décima parte del mundo que contiene sin embargo la mitad de su patrimonio biológico.

Grandes hechos de la historia suelen ser inesperados y pasar casi inadvertidos. Fray Gaspar de Carvajal no se habría atrevido a compararse con los altos autores del Siglo de Oro español, pero es hoy el símbolo de la curiosidad con que la lengua española registró el descubrimiento del río más largo y caudaloso del mundo y de la selva que lo ciñe. Fray Gaspar no era un literato; sólo su afición a registrar todo lo que ocurría lo convirtió en cronista accidental de una expedición fabulosa, la de Gonzalo Pizarro en busca del País de la Canela más allá de los montes nevados de Quito. Los infinitos caneleros no existían, y en vez de un bosque rojo de una sola especie los viajeros encontraron la selva amazónica, la mayor variedad de plantas del mundo, pero en aquellos tiempos esa no era una buena noticia: necesitaban oro, metálico o vegetal.

Orellana fue desde entonces uno de los personajes de la literatura amazónica, y su carácter ha oscilado en las letras entre el héroe abnegado y sutil, conocedor de lenguas y gran caudillo de hombres del relato de Carvajal, hasta el villano que premeditadamente traiciona a Pizarro y huye con el barco de la expedición llevándose cien mil pesos de oro, la paga de los soldados, y las piedras preciosas que habían obtenido por las montañas, en crónicas como la Historia del reino de Quito de Juan de Velasco.

Veinte años después del viaje de Orellana vino la expedición al Amazonas de Pedro de Ursúa, que dio origen al ciclo literario de Lope de Aguirre. El navarro Ursúa, quien había guerreado diez años en tierras de lo que hoy es Colombia, intentó en 1561 repetir la aventura de Orellana y buscar el país del hombre de oro, pero cometió dos errores, llevarse en su expedición a la mujer más bella del Perú, la mestiza Inés de Atienza, con sus doncellas, y reclutar, entre otros villanos, a Lope de Aguirre, quien encabezó la sublevación que dio muerte a los dos amantes, se apoderó de la expedición, hizo un viaje sanguinario, y provocó libros como La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, de Ramón J. Sender; Lope de Aguirre, príncipe de la libertad, de Miguel Otero Silva; El camino de El Dorado, de Arturo Uslar Pietri; Los marañones de Ciro Bayo, y películas como Aguirre, la ira de Dios, de Werner Herzog, o El Dorado, de Carlos Saura.

Ursúa y Aguirre tuvieron sus cronistas: Francisco Vásquez, Pedrarias de Almesto, Toribio de Ortiguera, Custodio Hernández, Pedro de Munguía y Gonzalo de Zúñiga, quien también escribió un poema, La jornada del Marañón. Algunos de estos episodios fueron versificados temprano en el poema más extenso de la lengua española, Elegías de varones ilustres de Indias, de Juan de Castellanos, la más vasta y ambiciosa crónica de la conquista americana, el poema que descubrió América para la poesía, y una de las obras más singulares de la literatura universal. De este gran poema se han nutrido por siglos cronistas e historiadores como fray Pedro Simón en sus Noticias historiales, y fray Pedro de Aguado, cuya reconstrucción del ciclo de Ursúa y Aguirre ocupa 400 páginas de su Recopilación historial. Existe también la obra inédita El Marañón, de Diego de Aguilar y Córdoba, 1578, y el Nuevo descubrimiento del Amazonas, 1641, de Cristóbal de Acuña.

Los ocho países de la cuenca tienen cada uno una notable literatura amazónica. Baste mencionar la novela Doña Bárbara (1929) de Rómulo Gallegos, cuyo tema no es la selva y el río, pero sí la lucha entre la fuerza incontrolable de la naturaleza y el esfuerzo humano por someterla a sus leyes. Un lugar destacado ocupa la novela La vorágine (1924), de José Eustasio Rivera, cuyo escenario sí es la selva, pero cuyo infierno son menos los laberintos vegetales que el horror de las caucherías donde las fuerzas del progreso masacraron a centenares de miles de indígenas. Larga es la lista de novelas, relatos y poemas que giran sobre el poder de la selva, pero el tema volvió renovado en La casa verde, de Mario Vargas Llosa, cuya prosa densa, abigarrada, cambiante, es como esa maraña en la que ocurren intempestivamente las cosas; donde formas, colores, temperaturas, aromas, seres, gestos y pensamientos se organizan y fluyen haciendo del lenguaje un tejido poderoso y orgánico. Hay en esta obra un esfuerzo evidente por lograr que la realidad de la selva se apodere del lenguaje. y allí, en vigoroso contrapunto, el río y la selva son lo sucesivo y lo simultáneo, lo uno y lo múltiple, lo homogéneo y lo diverso.

Lo mismo puede decirse de la obra monumental de Euclides da Cunha, Los sertones, de 1902. Libros donde la tierra no es paisaje sino un personaje más poderoso que los otros, una fuerza que invade la lengua y le da su textura y su poder, de modo que lo que ocurre no puede separarse jamás de cómo ocurre. Novelas mestizas y mulatas como las de Faulkner, novelas río llenas de savia y sangre, de la vegetación macerada y los enigmas de la tierra fecunda, donde casi no alcanzan los tropos literarios de la tradición para dar cuenta de un mundo inabarcable, de fecundidad destructora.

Los sertones es la historia de cómo 30 mil hombres asediados por la sequía, maltratados por la pobreza y humillados por los señores, se atrincheraron en la región de Canudos y vivieron en comunidad esperando el fin del mundo bajo los sermones inspirados del predicador campesino Antonio Conselheiro, y fueron masacrados por el ejército de la joven república acusados de pretender restaurar la monarquía. Este mismo fue recreado en La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa.

Ya el Amazonas no es sólo tema de historias locales sino escenario de una gran literatura mundial. Desde los primeros cronistas del siglo XVI, pasando por los misioneros del XVII, exploradores del XVIII y el XIX como Alejandro de Humboldt, que combinaron la curiosidad de la Ilustración con la pasión del Romanticismo, novelistas como Julio Verne, Ramón J. Sender y Hartzell Spence, hasta antropólogos, etnólogos, geógrafos y botánicos del siglo XX, como Wade Davis, autor de la monumental obra El río, el mundo amazónico se ha convertido en un gran tema de estudio y reflexión a medida que la degradación de la naturaleza planetaria y el cambio climático lo señalan como la gran reserva de respuestas para los desafíos de la época.